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Cuatro cooperantes y siete civiles muertos por disparos de mortero en el este de Mosul

Al menos cuatro cooperantes y siete civiles han muerto en las últimas 48 horas en dos ataques con morteros separados en el este de Mosul, donde las fuerzas iraquíes han conseguido entrar en el marco de su ofensiva para desalojar al grupo terrorista Estado Islámico de la ciudad iraquí, ha denunciado este jueves la coordinadora humanitaria de la ONU en Irak, Lise Grande.
"Según las informaciones iniciales, cuatro cooperantes y al menos siete civiles que hacían cola para recibir asistencia de emergencia en el este de Mosul murieron por disparos de mortero indiscriminados, mientras que al menos otros 40 resultaron heridos", ha indicado Grande en un comunicado.
"Esto es completamente inaceptable y condenamos estas acciones en los términos más firmes", ha añadido la responsable de la ONU, subrayando que "las personas que esperan a recibir ayuda ya son vulnerables y necesitan ayuda" por lo que "se les debería proteger, no atacar".
"Todas las partes en el conflicto tienen una obligación de respetar el Derecho Internacional Humanitario y garantizar que los civiles sobreviven y reciben la ayuda que necesitan", ha añadido, recalcando que "el asesinato de civiles y cooperantes viola todos los principios humanitarios".
Grande ha expresado sus condolencias a los familiares de los fallecidos y ha pedido a las autoridades que "garanticen que los responsables son llevados ante la justicia y rinden cuentas".
Según los últimos datos de la ONU, más de 107.000 personas se han visto desplazada desde que el pasado 17 de octubre comenzó la operación militar para recuperar Mosul, en la que participan las fuerzas iraquíes, los peshmerga kurdos y las milicias chiíes, junto con el apoyo de la coalición internacional que lidera Estados Unidos. Por otra parte, más de 356.000 personas afectadas por la operación militar han recibido asistencia humanitaria.