Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Un muerto y cientos de heridos en las multitudinarias protestas que recorren Brasil

Un joven ha muerto atropellado en el marco de la manifestación que se ha celebrado este jueves en  en el estado de Sao Paulo, como parte de la gran protesta social que recorre Brasil desde hace días. Cientos de miles de personas siguen tomando las calles de al menos 80 ciudades brasileñas para seguir con una protesta que comenzó por el precio del transporte público y la organización de eventos deportivos, pero que ya se ha convertido en una gran queja social.

Las circunstancias del suceso no están claras. Se cree que una camioneta o una moto ha atropellado a doce personas a la altura de la avenida de Jaoa Fiusa, al término de la protesta.
Como consecuencia de ello, una persona --que la cadena O'Globo ha identificado como Marco Delfrati, de 18 años de edad-- ha fallecido y las demás están heridas, algunas en estado grave.
Unos medios de comunicación aseguran que el conductor se ha dado a la fuga, mientras que otros apuntan a que ha sido detenido, pero que la Policía Militar se lo ha llevado a otras instalaciones para evitar que sea linchado.
De confirmarse, sería el primer muerto que dejan las protestas que comenzaron hace dos semanas por el precio del transporte público y la organización de eventos deportivos, pero que ya se han convertido en una gran queja social.
Las movilizaciones comenzaron de forma pacífica en Sao Paulo por la subida del precio del transporte público de 3 a 3,20 reales, pero se tornaron violentas el pasado viernes, a causa de la represión de la Policía Militar.
Desde entonces, miles de personas han tomado las calles de las principales ciudades para protestar, ya no solo por estas tarifas, sino también por los efectos sobre la Hacienda Pública de la Copa Confederaciones, el Mundial de Fútbol de 2014 y las Olimpiadas de 2016.
En respuesta, al menos once ciudades, incluidas Río de Janeiro y Sao Paulo, han accedido a cancelar el aumento del precio del transporte público o a aplicar una reducción, según los casos, pero no han conseguido calmar las calles.
Cientos de miles de personas se han manifestado en al menos 80 ciudades y en varias se han producido fuertes disturbios. Los más graves se han vivido en Brasilia, donde los manifestantes han conseguido entrar al Congreso y al Palacio de Itamaray, sede del Ministerio de Exteriores.
En este contexto, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, que ha calificado de "legítimas" las protestas y se ha mostrado dispuesta a escuchar "las voces de la calle", ha convocado una reunión de emergencia del Gobierno para este viernes.
ASALTO AL CONGRESO Y EL MINISTERIO DE EXTERIORES
En Brasilia, unas 20.000 personas --según la Policía Militar-- han inundado el centro de la capital para marchar hacia el Congreso, que estaba fuertemente protegido por un total de 3.500 agentes y vacío, ya que se ha autorizado a los legisladores a no asistir a la sesión de la tarde, como medida preventiva.
La mayoría de los manifestantes se ha concentrado de forma pacífica frente a la explanada conocida como Espejo del Agua, pero un grupo ha intentado asaltar el Congreso. "Ocupa y resiste", han gritado, según la cadena O'Globo.
Al parecer, los manifestantes han hecho estallar sacos de pólvora cargados con canicas y han conseguido romper el cordón de seguridad y uno de ellos ha logrado entrar en el Congreso, donde ha sido detenido. Los uniformados han lanzado gases lacrimógenos y han cargado contra la multitud para dispersarla.
También se han vivido enfrentamientos en el Palacio de Itamaray, sede del Ministerio de Exteriores. Un grupo de manifestantes ha conseguido llegar hasta allí, cambiando el recorrido de la marcha y dando lugar a una auténtica batalla campal.
Los manifestantes se han saltado las medidas de seguridad y han roto las ventanas, consiguiendo acceder al interior del Palacio de Itamaray --formado por tres edificios--, donde han provocado un incendio. La Policía Militar ha lanzado balas de goma, bases lacrimógenos y gas pimienta, hasta expulsarlos de allí.
En este contexto, la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, ha abandonado a las 20.30 (hora local) el Palacio de Planalto --sede del Gobierno--, que está fuertemente custodiado por el Ejército. Los militares tienen órdenes de no dejar que nadie llegue a la rampa de acceso.
O' Globo ha informado de que cinco personas que han participado en la manifestación frente al Congreso se han trasladado después al Ministerio de Justicia y desde allí han intentado acceder al Palacio de Planalto, donde han sido detenidas.
REIVINDICACIONES
Por su parte, el jefe de la Secretaría de Relaciones Institucionales, Diogo de Santana, ha informado de que los manifestantes han entregado un pliego de reivindicaciones y han solicitado una reunión con Rousseff en el Palacio de Planalto.
Según el comunicado de Santana, piden más inversión pública en sanidad, educación y transporte público, explicaciones sobre los recursos destinados a la celebración de la Copa Confederaciones, el Mundial de Fútbol de 2014 y las Olimpiadas de 2016 y se quejan por la violencia.
Los representantes de los manifestantes, los abogados Francisco Ribeiro de Paiva y Kayo Miranda Leite, han explicado que, aunque hay diferencias entre los movimientos sociales que protagonizan la protesta, todos coinciden en estas demandas.