Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Las bombas estaban pensadas para hacer el mayor daño posible

Las dos bombas que explotaron en Boston estaban fabricadas con ollas a presión que contenían fragmentos metálicos, bolas de acero y clavos, una combinación pensada para hacer el mayor daño posible. Los autores metieron los artefactos dentro de un recipiente a presión para potenciar la onda expansiva.