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El bombardeo por error de un campo de desplazados en Nigeria deja ya 70 muertos

Al menos 70 civiles murieron en el bombardeo aéreo que por error llevó a cabo el Ejército nigeriano este martes contra un campo de desplazados internos en Borno, en el noreste, según el último balance ofrecido este miércoles por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).
Además, perdieron la vida al menos seis trabajadores de la Cruz Roja Nigeriana, mientras que otros trece resultaron heridos, según ha informado el organismo internacional.
Por su parte, Médicos Sin Fronteras (MSF) ha informado este miércoles de que aunque ningún miembro de su personal en el campo de desplazados de Rann se vio afectado, tres trabajadores de una empresa de Camerún contratada por la ONG para prestar servicios de agua y saneamiento perdieron la vida durante el ataque.
Según ha indicado a Europa Press la representante adjunta de UNICEF en Nigeria, Pernille Ironside, por el momento la agencia de la ONU no ha podido confirmar si hay niños entre los muertos o heridos, pero ha recordado que en los campos de desplazados suele haber una "alta proporción" de menores.
El campo alcanzado en el ataque está gestionado por el Gobierno y por el momento se desconoce el alcance de los daños sufridos, ha explicado, subrayando que seguramente dependerá de ello el que siga abierto o el que sus residentes sean trasladados.
En todo caso, ha incidido en el "impacto psicológico" que lo sucedido tendrá para los desplazados que viven en él y que ahora "no se sentirán seguros y protegidos en la zona". Ironside ha subrayado que el bombardeo viene a sumarse al "drama" que viven estos desplazados, que necesitarán "asesoramiento y apoyo" para superar este nuevo suceso en sus vidas, "especialmente los niños".
La responsable de UNICEF ha recordado que Ranna se encuentra en una zona de difícil acceso, en la que la población no cuenta con servicios básicos como agua potable y donde los niños se ven "especialmente golpeados por la malnutrición".
"El ataque de ayer nos recuerda que esta es una zona de guerra en la que el Gobierno está persiguiendo activamente a un grupo armado y la protección de los civiles en esta zona es primordial, especialmente de los niños porque son los más vulnerables", ha afirmado Ironside.
La responsable de UNICEF ha celebrado que el Gobierno nigeriano admitiera rápidamente que el bombardeo fue un "error" y que haya anunciado una investigación para aclarar lo sucedido. "La ONU ha estado trabajando con el Gobierno para que se dé prioridad a la protección de los civiles en este conflicto", ha añadido.
"UNICEF está preocupada por la muerte de civiles en este incidente", ha señalado Ironside, expresando sus condolencias a los familiares de las víctimas y deseando una pronta recuperación a los heridos. Asimismo, ha expresado su "solidaridad a los trabajadores humanitarios que trabajan en estas condiciones peligrosas y a los cooperantes que perdieron la vida y que estaban allí para salvar vidas".
Los desplazados, especialmente en el noreste, son "familias que se han visto expuestas a este conflicto prolongado que ha causado un sufrimiento extremo y que ahora ha provocado una crisis de malnutrición", ha recordado Ironside, reclamando una vez más protección para ellos.
Según la responsable de UNICEF, este miércoles se ha producido la "evacuación médica" de algunos de los heridos más graves en el bombardeo. El CICR ha indicado que nueve pacientes graves fueron evacuados en helicóptero el mismo martes a Maiduguri, pero en el campo de Rann quedan unos 90 pacientes, 46 de los cuales se encuentran graves.
"Comenzamos el trabajo médico en Rann poco después del incidente. Las condiciones para atención postoperatoria no son adecuadas, así que todos los pacientes deben ser evacuados a Maiduguri lo antes posible", ha subrayado el doctor Laurent Singa, cirujano del CICR en Rann, en un comunicado.
"Es inaceptable que tantos civiles murieran y resultaran heridos. Se deben poner en marcha todas las medidas posibles para garantizar que tales incidentes trágicos ocurran de nuevo", ha reclamado el jefe de la delegación del CICR en Nigeria, Eloi Fillion, asegurando que el organismo mantiene su compromiso de "seguir prestando asistencia humanitaria a los afectados por el conflicto en el noreste de Nigeria".