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World Vision lleva color y esperanza a los niños refugiados sursudaneses en Bidibidi

La ONG pide no ignorar la situación del medio millón de niños refugiados sursudaneses en Uganda
Casi un millón de sursudaneses han buscado refugio en la vecina Uganda desde que estalló el conflicto en su país en diciembre de 2013, de los que en torno a medio millón son niños. Bidibidi, considerado el mayor campo de refugiados del mundo, alberga a 280.000 de estos sursudaneses, de los que el 68 por ciento son niños.
Muchos de estos niños han vivido experiencias traumáticas y han sido testigos de altos niveles de violencia. Para ayudarles a contar estas experiencias la ONG World Vision junto con Apartial, una asociación de artistas de todo el mundo, ha puesto en marcha el proyecto #UnFuturoBrillante, con el que busca llevar "color y esperanza" a estos niños.
El objetivo no es otro que ayudarles a contar sus historias a través de la reproducción de obras de artistas de renombre internacional como Maser (Irlanda), Seth (Francia), JR (Francia), Herakut (Alemania), Slinkachu (Reino Unido), Sandra Chevrier (Canadá) y Candy Chang (Estados Unidos).
"Estos niños han pasado por experiencias muy duras. Muchos de ellos han visto matar a sus padres, a sus hermanos y hermanas. Algunos han sobrevivido al secuestro. Participar en este proyecto les da una sensación de esperanza; simplemente mirando los increíbles colores aquí y ahora", ha explicado el coordinador de Protección Infantil de World Visio Uganda, James Kamira.
El artista irlandés Maser ha trabajado con los jóvenes refugiados para pintar uno de los espacios amigables para la infancia que World Vision ha construido en el campo y que sirven para proporcionar a los niños apoyo psicosocial, educación para la primera infancia, capacitación en resolución de conflictos y un lugar seguro para jugar y pedir ayuda.
Maser, quien ha creado grandes murales al aire libre en todo el mundo, ha explicado que proporcionará ilustraciones a los niños y "luego les dejaré que se apropien de ellas porque es su espacio". "La obra de arte es una herramienta, un medio para expresar ideas y nuevas experiencias", ha añadido.
Entre las participantes en la iniciativa está Lina, de 16 años y que huyó de Yuba, la capital, cuando su padre fue asesinado y desde agosto vive sola en Bidibidi. Ahora, inspirada por la obra 'Héroes Frágiles' de la artista canadiense Sandra Chevrier, ha pintado un autorretrato. "Me gusta mucho el mural. Cuando estaba trabajando en ello, me sentía muy feliz. No podía pensar en el pasado", ha contado a la ONG.
Durante su reciente visita a Bidibidi, el presidente de World Vision Internacional, Kevin Jenkins, tuvo la oportunidad de reunirse con los niños involucrados en el proyecto. "Conocí a Lina delante de su pintura y escuché la angustiosa historia de su huida de Sudán del Sur de primera mano. Me contó lo difícil que ha sido para ella hacer amigos, pero también cuánto le había ayudado la experiencia de poder expresar y pintar esta dramática imagen", ha relatado.
MENORES NO ACOMPAÑADOS
World Vision estima que 100 niños no acompañados de Sudán del Sur, como Lina, cruzan la frontera de Uganda cada día. Cuando llegan, están a salvo de la guerra, pero son muy vulnerables a otras formas de violencia como el matrimonio infantil, ha explicado la ONG.
World Vision les facilita protección. Para ello, ha indicado el director de la ONG en Uganda, Gilbert Kamanga, "familias de refugiados adecuadas son identificadas como cuidadores temporales, mientras nosotros continuamos haciendo un seguimiento del bienestar de los niños".
Por otra parte, la ONG ha resaltado que Uganda tiene una de las políticas de refugiados más progresistas del mundo puesto que el país ha mantenido sus fronteras abiertas y concede tierras a cada familia de refugiados, otorgando a las personas el derecho a trabajar y a crear negocios. También tienen acceso a servicios públicos como la atención médica y la educación.
"La comunidad internacional debe tomar nota de estas medidas y pasar a compartir la responsabilidad de esta crisis de inmediato", ha defendido Kamanga.
"Entre todas las organizaciones que respondemos sólo disponemos de entre el 15 y 16 por ciento de los fondos que se necesitan", ha lamentado, subrayando que "como consecuencia, el Gobierno de Uganda y el Programa Mundial de Alimentos tuvieron que reducir, recientemente, las ya limitadas raciones de alimentos". "Es un error ignorar esta crisis", ha advertido.