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UNICEF denuncia la alarmante situación de los niños en la ciudad siria de Alepo

La agencia de la ONU advierte de que al menos 6 millones de menores necesitan ayuda humanitaria urgentemente
El aumento de los ataques en la ciudad siria de Alepo ha provocado el desplazamiento en los últimos diez días de 31.500 personas, de las cuales un 50 por ciento son niños, según ha denunciado el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), que ha alertado de que 500.000 menores permanecen atrapados en el este de la ciudad, donde viven en condiciones precarias.
"En Alepo la situación no hace sino empeorar. En sólo un par de días han caído casi 100 morteros. Las explosiones iluminan el cielo por la noche. Algunos de los voluntarios no consiguen regresar a casa. Los últimos bombardeos han sido los más intensos", ha aseverado la representante de UNICEF en Siria, Hanaa Singer, que ha asegurado que al menos 6 millones de niños necesitan ayuda humanitaria.
"Muchos menores han tenido que esconderse en sótanos oscuros y húmeros por miedo a los bombardeos en el este de la ciudad. Echan de menos a sus amigos y familiares, así como sus escuelas, sus libros y sus juguetes. El otro día, estábamos repartiendo alimentos y una niña se emocionó al ver un pan", ha manifestado Singer.
La organización ha indicado que la destrucción en el barrio de Hanano, que fue recuperado por las fuerzas pro gubernamentales el 27 de noviembre, es masiva. "Hay munición sin estallar y esparcida por todas partes. Las casas y los hospitales están destruidos, así como la mayoría de las escuelas", ha afirmado Singer, que ha indicado que 6.000 personas han regresado al distrito, que se encuentra en el este de Alepo.
La oficina de UNICEF, que ha denunciado la situación de los desplazados en el refugio de Jibree, fue atacada en noviembre al recibir directamente el impacto de un mortero. Según la agencia de la ONU, no existe ningún lugar seguro en la ciudad.
"Recuerdo a Hanadi y Lamar, dos chicas que fueron alcanzadas por la metralla cuando se dirigían a la escuela con sus cintas rosas en el pelo. Nunca llegaron. La mano de Hanadi agarraba los restos de una chocolatina cuando la encontramos", ha aseverado Singer.
UNICEF, que ha indicado que este año se han registrado 84 ataques contra escuelas sirias, los cuales se han saldado con la vida de al menos 69 niños, ha comenzado a distribuir ropa de invierno y agua tanto a los refugiados como a los civiles que están regresando a algunos de los distritos de la localidad.
Los trabajadores de la agencia están suministrado combustible y garantizando que la red de agua de Alepo no sufra daños para poder hacer llegar el agua potable a las 1,2 millones de personas que aún se encuentran en la ciudad.
VACUNACIÓN Y ESCASEZ DE ALIMENTOS
La organización ha logrado que cerca de 7.000 niños sean vacunados y que 1.600 reciban suplementos nutricionales. Al menos 6.000 están recibiendo formación sobre el peligro que suponen las minas antipersona, así como apoyo psicosocial, según ha señalado Singer, que ha asegurado que este tipo de intervenciones pueden salvar un gran número de vidas.
UNICEF ha advertido de que en Madaya, otra de las zonas asediadas, la población sobrevive a base de hojas y hierbas y apenas cuenta con médicos y atención sanitaria. "Las tasas de desnutrición mejoraron cuando logramos entrar con varios convoyes de ayuda, pero el acceso está volviendo a verse obstaculizado en diferentes puntos de la ciudad", ha informado la representante.
"Los niños de Siria no se están dando por vencidos y nosotros tampoco podemos hacerlo. Tienen una gran capacidad de resiliencia", ha manifestado Singer. Durante este año, UNICEF ha proporcionado libros de texto y material escolar a 3,2 millones de menores.
La agencia de la ONU ha instado a las partes enfrentadas a acabar con los ataques a civiles, escuelas y hospitales. "Las familias y los niños sirios quieren volver a sus casas, vivir en paz y contribuir a la reconstrucción de su país", ha zanjado Singer.