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Bruselas no es "indiferente": Reclama corredores humanitarios para Alepo

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) han reclamado al régimen de Bashar al Assad y a sus aliados, Rusia e Irán, que permitan "la apertura de corredores humanitarios" para hacer llegar la ayuda a la población en Alepo y permitir la "evacuación segura" de los civiles.

"El modo en que enfrentamos la brutalidad de régimen de Al Assad y sus partidarios, Rusia e Irán, no es tan efectiva como quisiéramos, pero no somos indiferentes al sufrimiento de la gente", ha asegurado el presidente del Consejo europeo, Donald Tusk, en una rueda de prensa al término de una larga jornada de cumbre europea en Bruselas.
"Es imposible detener este conflicto por la fuerza. La UE no tiene la capacidad, ni la intención de usar esos medios", ha ahondado Tusk, que ha pedido, "por favor", que se deje de "culpar" a Europa por algo de lo que "no es responsable".
Tusk, al igual que otros líderes como Mariano Rajoy, han recordado que la UE es el mayor proveedor de ayuda humanitaria a la población siria. El presidente español, además, ha recordado que el bloque "no renuncia a ninguna de las opciones" en respuesta a los responsables de la barbarie, pero que "lo más sensato" es buscar una solución política.
Los líderes europeos han suscrito una declaración que recoge la iniciativa promovida por Alemania y Francia para reclamar una tregua en la zona sitiada de Alepo para salvar a la población civil y asegurar el abastecimiento de las necesidades básicas y medicamentos.
Además de instar al régimen de Al Assad a permitir la evacuación segura de la población, bajo la vigilancia "neutral" de Naciones Unidas, los Veintiocho han recalcado la necesidad de permitir la "protección" del personal médico y humanitario, así como de las infraestructuras hospitalarias del país.
Los Veintiocho --cuya posición no incluye la amenaza de nuevas sanciones contra Moscú por su papel en los bombardeos, porque persisten las diferencias al respecto entre los estados miembro-- han comenzado su reunión escuchando al presidente del consejo local de Alepo oriental, Brita Hagi Hasan.
La canciller alemana, Angela Merkel, ha admitido que ha sido un momento "muy emotivo" y ha lamentado que la Unión sea capaz de hacer "menos de lo que desearía".
Hagi Hasan, ha dicho antes en una reunión biltareal con Tusk, que la población está desesperada y necesita que los líderes pasen "de las palabras a los actos". "La historia está registrando el silencio internacional ante un crimen contra la humanidad", ha lamentado quien asume el papel de alcalde de la zona este de Alepo, asediada por las fuerzas del régimen.
AYUDA A PAÍSES AFRICANOS PARA FRENAR LAS SALIDAS DE MIGRANTES
Los Veintiocho han centrado buena parte de la reunión a hacer balance de los resultados logrados para frenar la llegada de inmigrantes irregulares, gracias sobre todo al acuerdo con Turquía para contener el paso de refugiados a Grecia y otros con países de salida y tránsito para agilizar las deportaciones y combatir las mafias que trafican con personas.
Los líderes han eludido discutir la situación política en Turquía y la deriva autoritaria del Gobierno de Recep Tayyip Erdogan y se han limitado a certificar los buenos resultados, en términos de caída del flujo migratorio, de la colaboración con Ankara.
"Ningún país ha puesto en duda el acuerdo con Turquía", ha celebrado el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. Tusk, además, ha adelantado que ha recibido el mandato para preparar en "los próximos meses" un encuentro entre la UE --a nivel de instituciones-- con las autoridades turcas.
En cuanto a la colaboración con los países de origen de la migración, los 28 han validado los programas piloto negociados con cinco países africanos (Níger, Malí, Etiopía, Senegal y Nigeria), con los que se ha comprometido ayuda al desarrollo e inversiones a cambio de que refuercen el control sobre el tráfico irregular de personas.
Los resultados permiten a los líderes "contemplar" en el futuro acuerdos similares o fórmulas alternativas de cooperación, siempre "teniendo en cuenta los recursos disponibles", según recoge el texto de conclusiones.
Aunque algunos ven en este patrón una posibilidad de colaboración con países como Egipto, fuentes diplomáticas avisaron de las dificultades por el esfuerzo presupuestario que exigiría una colaboración con un país de esa envergadura.
Si la dimensión exterior de la estrategia migratoria cuenta con el consenso de los Veintiocho, la interior encuentra mayores dificultades a la hora de definir las implicaciones de los principios de "solidaridad" y "responsabilidad" para acoger a los refugiados que llegan a la UE, lo que ha aplazado un debate en profundidad sobre la cuestión.