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La UE y Rusia discuten sobre su relación en una cumbre marcada por Ucraniana

La Unión Europea y Rusia abordarán "la naturaleza y la dirección de su relación estratégica" en la cumbre que acoge Bruselas y que está marcada por el deterioro de las relaciones a raíz de la crisis en Ucrania, que comenzó cuando el Gobierno de Kiev rechazó en noviembre firmar un acuerdo de asociación y libre comercio con el bloque europeo para acercarse a Moscú.

El presidente ruso, Vladimir Putin, encabeza la delegación rusa acompañado por su ministro de Exteriores, Sergei Lavrov, y sus más estrechos asesores, mientras que el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, y el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, representarán a la UE en la cumbre, acompañados igualmente por sus asesores y la Alta Representante de Política Exterior y de Seguridad Común, Catherine Ashton.
La cumbre, la número 32, será la más corta de la historia, de apenas dos horas y media, con una sesión plenaria y un almuerzo de trabajo. La UE propuso a Putin cancelar la cena previa del lunes y reducir el formato de participación --no habrá reuniones en paralelo de los ministros y comisarios-- para que los líderes tengan "una discusión franca" a la luz del "periodo desafiante" por el que pasan las relaciones por su falta de acuerdo en asuntos como Ucrania y la situación de los Derechos Humanos en Rusia y sus restricciones comerciales en perjuicio de las empresas europeas, incluido en el sector del automóvil, según fuentes europeas, que han dejado claro que también responde a la necesidad de enviar un mensaje a Rusia de que "las cosas no están como si nada".
Barroso ha defendido que "tanto Rusia como la Unión Europea tiene mucho que ganar" si refuerzan la cooperación bilateral como "socios estratégicos". "Pero para que esto tenga éxito necesitamos comprensión mutua y una confianza estratégica. Esto es lo que intentaremos consolidar en nuestra próxima cumbre", ha avanzado.
Asimismo, ha insistido en que un diálogo "honesto y orientado al futuro" sobre el futuro de las relaciones económicas y políticas bilaterales es de "importancia crítica" para un "continente democrático, próspero y estable".
El presidente del Consejo Europeo también ha dejado claro que "la cumbre es una oportunidad para una reflexión genuina conjunta sobre la naturaleza y dirección" de su relación estratégica dado los "muchos" intereses en común.
"También hemos tenido, no obstante, un número de diferencias que necesitan se discutidas y clarificadas. En este momento, nos tenemos que centrar en nuestro vecindario común, los procesos de integración regional, cuestiones de comercio y compromisos internacionales", ha defendido por su parte Van Rompuy.
La UE puso en marcha en 2009 la Asociación Oriental para acercar a seis socios del Este de Europa al bloque a través de acuerdos de asociación y de libre comercio a cambio de reformas democráticas, una iniciativa que no es compatible con la adhesión a la Unión Aduanera Euroasiática, que encabeza Rusia, con Bielorrusia, Kazajistán, aunque no impide que Ucrania negocie acuerdos de libre comercio con terceros, incluido Rusia, según han explicado fuentes europeas.
La UE, que reclama a Putin "respeto" para la decisión de Moldavia y Georgia de firmar sendos acuerdos similares con la UE, ha dejado claro que el acuerdo que ofrece a Ucrania beneficiaría también a Rusia y ha achacado a "la presión" de Moscú a Ucrania para que no firmara en noviembre el acuerdo comercial con el bloque de haber "provocado la crisis política" actual en el país, según fuentes europeas que han cuestionado "en qué medida" ambas partes lograrán en la cumbre un "enfoque común" para atajar la crisis en Ucrania. La UE espera con todo que Rusia apoye un proceso político "incluyente" que lleve "a un régimen aceptable y legítimo para todos" en Ucrania.
Van Rompuy ya avisó en noviembre a Rusia que "el tiempo de soberanía limitada en Europa ha terminado" en alusión a las presiones atribuidas a Moscú para que su exrepública soviética no firmara el acuerdo con el bloque europeo, algo que ha rechazado el Gobierno ruso, insistiendo en que la decisión de Kiev fue "soberana".
"Hemos hablado en el pasado de un area de libre comercio desde el Atlántico hasta el Océano Pacífico. Es un objetivo ambicioso y reconocemos que quizá Rusia todavía no está dispuesta o sea capaz de implicarse en tal discusión", han explicado fuentes europeas, que aseguran que Rusia rechaza "por el momento" comprometerse con una mayor liberalización comercial porque ya han "asumido compromisos muy arduos" al negociar su adhesión a la OMC.
NUEVO ACUERDO UE-RUSIA
Tanto la UE como Rusia confían en todo caso en trabajar en relanzar las negociaciones del nuevo acuerdo bilateral que ambas partes comenzaron a negociar en julio de 2008 para estrechar las relaciones políticas y económicas estancadas desde hace tiempo.
El acuerdo, que debe sustituir al anterior de 1997, cubre el diálogo político, la cooperación en libertad, seguridad y justicia, económica, en comercio e inversión, investigación, energía, educación y cultura.