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Cameron confiesa su tristeza y pide un divorcio amistoso de la UE

David Cameron se confiesa triste "me lancé de cabeza, corazón y alma" para mantener a Reino Unido en Europa, pero ahora, lo que más le preocupa son las futuras relaciones que se puedan establecer.  El presidente francés no quiere ni oir hablar de la posibilidad de que Reino Unido permanezca en el mercado único europeo. "Las reglas son las reglas", responde y asegura que "no se trata de sancionar al Reino Unido ni mucho menos a la población británica".  El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker recrimina a quienes piden tiempo:"pensé que si te quieres ir, tienes un plan para hacerlo", dijo.
Donald Tusk, presidente del Consejo ha sido claro: "el Gobierno británico debe aclarar sus intenciones tan pronto como como sea posible".  La canciller alemana Angela Merkel también ha sido contundente "hemos dejado claro que no podemos arrastrar este proceso para siempre", que no hay marcha atrás. Mariano Rajoy insiste: "que no haya ni venganzas ni premios, sino una solución justa" y ha puntualizado que no será David Cameron el que pida la salida formal ", sino que cree que esto lo debe gestionar el nuevo primer ministro", que podría ser elegido al próximo 9 de septiembre.