Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Masacre en la capital turca

Esta imágenes no tienen sonido,  pero no hace falta oir  la explosión. Con escuchar los gritos de la gente poco después, ya se constanta la magnitud de lo ocurrido. 

Víctimas que precisamente iban a participar en una marcha por la paz en la capital turca. Un acto convocado por varias organizaciones de izquierda, para acabar con la violencia que ha causado cientos de muertos en las últimas semanas,  desde que  el pasado mes de julio el gobierno de Recep Tayip Erdogan rompiera el alto el fuego con la guerrilla kurda del PKK.

Hoy se esperaban miles de personas, en el centro de Ankara, cerca de la estación de tren. De hecho todavía faltaban dos horas para el comienzo oficial  del acto y  ya había una multitud bailando y cantando, pero los atentados han cambiado el escenario por completo.

La confusión y el pánico incial, se transformaron en horror y desolación al ver la masacre. Y mientras unos asistían a los heridos,  otros arremetieron contra la policía, a la que acusan de no evitar lo ocurrido.

Los agentes dispararon gases lacrimógenos  para dispersar a la multiud.

Un caos,  con cuerpos desmembrados tapados con banderas del HDP, la coalición kurdo-liberal  que  consiguió 80 diputados,  en las pasadas elecciones, convirtiéndose en la gran sorpresa.

La  masacre de hoy  tiene lugar tres semanas antes de que se repitan estos comicios, en un país con varios frentes abiertos, no solo el de los militantes kurdos de izquierdas, también el de los terroristas del estado Islámico en la vecina Siria.

Las autoridades turcas investigan la autoría,  y no se descarta que sean terroristas suicidas como los que, presuntamente, han atentado en otros mítines del HDP.  Atentado como el dEl pasado 20 de julio en SUruc, con más de 33 activistas muertos y que el gobierno vinculó en un principio al Estado Islámico, aunque desde entonces no ha transcendido nada más del caso.