Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Trump insiste en que los estadounidenses lo eligieron a él a pesar de la campaña de Obama en favor de Clinton

El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, ha reiterado este martes su confianza en los electores estadounidenses, que el pasado 8 de noviembre dieron al republicano la victoria frente a su rival demócrata, Hillary Clinton, señalando que el actual presidente, Barack Obama, no logró convencerlos en algunos estados clave.
"El presidente Obama hizo campaña fuerte (y personalmente) en los estados bisagra más importantes. Y perdió", ha escrito a través de su cuenta oficial de la red social Twitter. "Los votantes decidieron que quieren que 'Estados Unidos vuelva a se grande otra vez'", ha añadido, utilizando su lema de campaña.
El magnate neoyorquino ya respondió este lunes a Obama, quien el mismo día aseguró que él podría haberle ganado en los comicios.
"Obama ha dicho que piensa que podría haberme ganado. Debe decir eso, pero yo digo: ¡de ninguna manera! El desempleo, Estado Islámico, la reforma sanitaria...", respondió Trump, que comenzará su mandato el próximo 20 de enero.
El todavía jefe de Estado concedió una entrevista a su antiguo asesor David Axelrod, producida por la Universidad de Chicago y CNN, en la que sostuvo que, de haberse podido presentar a las últimas elecciones, habría ganado. "Habría movilizado a la mayoría del pueblo estadounidense", ha dicho.
Obama ha atribuido la victoria de Trump no a los méritos del candidato republicano --"algunos sugerían que era una fantasía" que llegara a la Casa Blanca--, sino a los fallos de la campaña demócrata y a los ataques a la aspirante demócrata, Hillary Clinton.
El líder estadounidense ha criticado que el discurso demócrata dejara fuera a "importantes segmentos" de la población estadounidense, especialmente a los que más han sufrido con la crisis económica y todavía no notan la recuperación.
Sobre Clinton, destacó que "lo hizo maravillosamente en unas circunstancias realmente difíciles", aludiendo una vez más a las investigaciones en su contra por el uso del correo electrónico privado para asuntos oficiales del Departamento de Estado.