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El Tribunal Supremo suspende la ejecución de tres presos en Oklahoma

El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha suspendido este miércoles la ejecución de tres presos en Oklahoma mientras decide si la composición química de la inyección letal utilizada en este estado norteamericano es constitucional.

"Se ordena que las ejecuciones previstas usando midazolam se suspendan mientras se resuelve este caso", ha dicho el Tribunal Supremo en una resolución, según ha informado la cadena estadounidense CNN.
En principio, los beneficiarios directos de esta decisión judicial son los presos John Grant, Benjamin Cole y Richard Glossip, especialmente este último, cuya ejecución estaba prevista para este jueves.
No obstante, las autoridades estatales podrían seguir adelante con estas tres ejecuciones mediante un método distinto a la inyección letal, ya que el alto tribunal deja abierta esta posibilidad en su escrito.
El Supremo ya anunció la semana pasada que, tal y como habían solicitado estos tres presos, revisaría el compuesto de la inyección letal para ejecutar la pena de muerte en Oklahoma, después de que un reo muriese el año pasado de forma lenta y dolorosa.
Tras este caso, dicho reclusos denunciaron que la inyección letal de Oklahoma viola la prohibición constitucional de castigos crueles o inusuales. "No es capaz de producir una ejecución humana, incluso si la administra de forma adecuada", ha sostenido Dale Baich, uno de sus abogados.
Sin embargo, el fiscal general de Oklahoma, Scott Pruitt, ha salido en defensa de la inyección letal. "El protocolo de ejecución ha sido confirmado como constitucional por dos tribunales federales y ha sido implementado de forma satisfactoria tanto en este estado como en más de diez ejecuciones similares en Florida", ha argumentado.
La inyección letal
El estado de Oklahoma emplea un total de tres medicamentos para ejecutar a los condenados a pena de muerte. En primer lugar emplea midazolam de forma intravenosa, que causa inconsciencia, seguido de bromuro de rocuronio, que provoca parálisis. Por último inyecta cloruro de potasio, que paraliza el corazón.
Los críticos de este protocolo sostienen que el midalozam no está aprobado como anestésico general, por lo que no consigue provocar inconsciencia en el reo. Este medicamento es empleado por los estados de Florida, Oklahoma, Alabama y Virginia.
El estado de Ohio decidió abandonar su uso después de la ejecución de Dennis McGuire, que tardó unos 19 minutos en morir en medio de una dura agonía. El caso llevó a la suspensión durante meses de las condenas a muerte en el estado.