Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El pleno del Tribunal Supremo decide mantener a Calheiros como presidente del Senado

El pleno del Tribunal Supremo de Brasil ha decidido este miércoles mantener a Renan Calheiros como presidente del Senado, contraviniendo así la decisión de uno de sus magistrados, que había ordenado apartarle del cargo por las investigaciones de corrupción en su contra.
Los magistrados han decidido por seis votos a favor y tres en contra que Calheiros, del gobernante Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), siga al frente de la cámara alta, pero también han acordado que no pueda formar parte de la "línea sucesoria" del presidente del país.
Calheiros ha celebrado esta "decisión patriótica" del Supremo. "La confianza en la Justicia brasileña y en la separación de poderes sigue intacta", ha dicho en un comunicado en el que ha abogado por "una nueva etapa de democracia y equilibrio para la conquista de mejores días".
Fuentes del Palacio de Planalto consultadas por el diario brasileño 'Globo' han aplaudido el fallo del Senado y han revelado que el presidente, Michel Temer, se ha implicado "activamente" en la solución de este caso para evitar la parálisis del Congreso.
Calheiros es un aliado clave de Temer en la sede legislativa. El Gobierno necesita reunir los votos necesarios para sacar adelante su polémico paquete de reformas económicas.
El pleno ha revocado de esta forma el fallo del magistrado Marco Aurelio, que el pasado lunes ordenó a Calheiros abandonar la Presidencia del Senado aceptando la medida cautelar solicitada por el partido opositor Red de Sostenibilidad.
El Supremo acordó la semana pasada, por ocho votos a favor y tres en contra, aceptar la denuncia presentada por la Procuraduría General contra Calheiros por corrupción, lo que abre la puerta a que se siente en el banquillo de los acusados.
El Ministerio Público acusa a Calheiros de utilizar a una empresa privada que ejercía de 'lobby' para que pagara la pensión de manutención a una hija que tuvo fuera de su matrimonio y de usar documentos falsos para encubrirlo, aunque este último cargo ha sido descartado.
El caso se destapó en 2007, cuando cualquier denuncia obligaba a dimitir, de modo que tuvo que renunciar a la Presidencia de la cámara alta, que ya ejercía en ese momento, pero pudo recuperarla años después gracias a los cambios legislativos.
La defensa de Calheiros ha argumentado que todo el caso debía haberse desestimado por falta de pruebas. "No hay evidencias suficientes", ha afirmado su abogado, según informa Agencia Brasil.