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Tribunal de Cuentas de la UE pide "cambios" para agilizar el envío de epidemiólogos en crisis como el ébola

El Tribunal de Cuentas de la UE ha reclamado a la Comisión Europea y al Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (CEPCE) que estudien "cambios" en las normas administrativas y financieras actuales "para posibilitar un despliegue rápido y flexible" de epidemiólogos y equipos en respuesta a crisis como la del ébola.
"El CEPCE no cuenta con los efectivos y los procesos básicos para promover unos envíos sostenibles, y, dado que su mandato se centra principalmente en las amenazas que puedan afectar a la UE, no se han facilitado recursos presupuestarios específicos para apoyar dichas operaciones fuera de su territorio", ha concluido en un informe especial en el que evalúa la respuesta de la UE a emergencias y el funcionamiento del Mecanismo Europeo de Protección Civil. Éste se creó en 2001 para coordinar el envío de equipos de los Estados miembro en respuesta a desastres, tanto dentro como fuera de la UE y cuenta con un presupuesto de 50 millones al año.
En concreto, el Tribunal de Cuentas europeo ha analizado la respuesta de la UE en tres catástrofes para su informe: el brote del virus del ébola en África Occidental, entre marzo de 2014 y enero de 2016, las inundaciones en Bosnia y Herzegovina de mayo de 2014 y el terremoto de Nepal, el 25 de abril de 2015.
En su informe, el tribunal concluye que "en términos generales, la Comisión ha actuado eficazmente para facilitar la coordinación de las respuestas a las catástrofes fuera del territorio de la UE desde comienzos de 2014" y que la activación del mecanismo europeo "se produjo a tiempo". Asegura que "los equipos de protección civil europeos facilitaron la coordinación sobre el terreno con los equipos de los Estados participantes" y que la Comisión "adoptó medidas para garantizar una transición suave hacia la fase de recuperación", por lo que en general la ayuda europea se coordinó de forma "eficaz" y "puntual".
Eso sí, ve "margen de mejora" para responder a futuras crisis, incluido para ahorrar tiempo "durante las primeras fases de la respuesta a las catástrofes" y activar antes el modo de prealerta, a fin de permitir a los Estados miembro movilizar recursos con antelación a una petición de ayuda del país afectado por la catástrofe. También hay espacio para mejorar "la coordinación y las sinergias sobre el terreno", incluido mediante el envío de informes a los equipos, y para contar con "una visión general de la ayuda proporcionada y solicitada", además de "un seguimiento estrecho de las prioridades".
Asimismo recomienda mejorar "las disposiciones financieras y administrativas" de la Comisión y el CEPCE para agilizar el despliegue de epidemiólogos "a gran escala" a través del Mecanismo Europeo de Protección Civil en respuesta a crisis como el Ébola fuera del territorio de la Unión.
VALORA EL CUERPO MÉDICO EUROPEO
El Tribunal ha valorado la creación del Cuerpo Médico Europeo, puesto en marcha en febrero de 2016 dentro de la reserva común voluntaria para movilizar expertos y equipos médicos, en respuesta directa a la falta de personal sanitario durante la crisis del ébola.
Sin embargo, considera que "la respuesta inicial" de la UE a la crisis del ébola "carecía de un enfoque estratégico" y solo "tras el agravamiento de la crisis y la declaración de una emergencia de salud pública" por la Organización Mundial de la Salud en agosto de 2014, se reforzó la coordinación de la respuesta europea, aunque también considera que las reuniones de coordinación internas "no estaban orientadas a los resultados y por tanto carecían de puntos sobre una actuación clara y su seguimiento".
También ha subrayado en su informe "el hecho de que no hubiera garantías de evacuación médica del personal internacional sanitario y humanitario" potencialmente infectado durante el brote del ébola "disuadió a algunos de ellos de aceptar su traslado a la región" y ha recordado que los protocolos "operativos" la evaluación médica de la UE se aprobaron en octubre pero los Estados miembro no se comprometieron a facilitar medios para ello. El sistema de evacuación médica sólo estuvo operativo desde mediados de febrero de 2015 después de que Luxemburgo comprometiera dos aviones para la reserva común voluntaria.
COMISIÓN DEFIENDE SUS MEJORAS PERO DARÁ SEGUIMIENTO A RECOMENDACIONES
El comisario de Ayuda Humanitaria y Respuesta a Crisis, Christos Stylianides, ha reconocido "el problema" para "desplegar rápidamente" equipos médicos en los tres países africanos afectados por el ébola en 2014 y ha prometido dar "seguimiento" a las recomendaciones "muy constructivas, prácticas y realistas" del informe del Tribunal de Cuentas de la UE.
"Gracias a las lecciones aprendidas ya hemos lanzado el Cuerpo Médico Europeo como resultado de nuestra experiencia sobre el terreno. Y ahora la Unión Europea puede suministrar y desplegar rápidamente equipos médicos en cualquier parte", ha defendido en rueda de prensa en la Eurocámara en Estrasburgo durante la presentación del informe.
Así ha recordado que equipos médicos conjuntos ya se han desplegado para responder a la fiebre amarilla en Angola y también ha subrayado la importancia de la prealerta dada para movilizar ayuda en respuesta al terremoto de Ecuador en abril de 2016, antes de que las autoridades del país pidieran ayuda. "La prealerta se dio 16 horas antes de la petición del país afectado. Esto es bastante importante", ha dicho. También ha recodado que el presupuesto de la UE sobre cubre el transporte y la coordinación y el resto, lo aportan los Estados miembro.
Un total de 16 países de la UE han aportado o comprometido 78 capacidades para la reserva común, entre ellos España. También Alemania, Bélgica, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, Finlandia, Francia, Grecia, Italia, Luxemburgo, los Países Bajos, Polonia, República Checa, Rumanía y Suecia. Esta reserva común ha intervenido ya en respuesta a ocho crisis en 2016, entre ellas el nuevo brote de Ebola y de fiebre amarilla en Angola, incendios forestales en varios Estados miembro, el terremoto en Ecuador y el hucacán 'Matthew' en Haití.