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Un selfie en el espacio para captar la inmensidad de la Estación Espacial

Un paseo por el espacio en la gigantesca Estación Espacial InternacionalIberpress

Terry Virts y Butch Wilmore se han aventurado por tercera vez en poco más de una semana en un viaje a la Estación Espacial Internacional para llevar a cabo labores de mantenimiento y cableado. Impresionados por su inmensidad como si se tratase de la primera vez, tomaron un selfie e inmortalizaron el momento para dar cuenta al mundo del tamaño de la instalación entre la oscuridad del espacio.

Los astronautas Terry Virts y Butch Wilmore se han vuelto a aventurar en un apasionante paseo al espacio por tercera vez en poco más de una semana con el objetivo de llevar un trabajo de mantenimiento y cableado en la Estación Espacial Internacional.
Entusiasmados e impresionados del mismo modo que si se tratase de su primer viaje, ambos astronautas decidieron inmortalizar el momento para dar cuenta al resto del mundo de la inmensidad de la instalación.
En las imágenes, se observa cómo la figura de uno de los astronautas caminando por ella se diluye frente al tamaño de este centro de investigación situado en la órbita terrestre, ensalzado entre la oscuridad que reina en el espacio.
"¿Puedes ver a al astronauta en esta foto?", twitteó Terry Virts, quien añadió que "era muy pequeño frente a la enorme estructura de la Estación Espacial Internacional", y parecía casi invisible ante sus ojos.
Aprovechando la ocasión, Terry quiso además apuntarse a la moda de los selfies, realizándose una autofoto en el espacio que captase el momento para el recuerdo. "Misión cumplida. Tres paseos por el espacio, 244 metros de cable, cuatro antenas, tres reflectores láser y un brazo robótico engrasado", explicó el astronauta.
Sin embargo, pese al entusiasmo no todo fue según lo planeado, dado que los ingenieros detectaron un fallo en el traje de Butch Wilmore que podría haber terminado en un buen susto, tal y como recoge 'Daily Mail'.
Pese a que durante los dos viajes previos éste funcionó perfectamente, en esta ocasión un sensor de presión dejó de funcionar brevemente instantes antes de que se lanzase a flotar en el espacio.
Por fortuna, el indicador mecánico que alertaba de la situación funcionó correctamente y la misión pudo continuar después de que los servicios de control de la misión le advirtiesen de que extremase la seguridad y prestase atención especial a cómo se comportaba su traje durante la excursión de siete horas.
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