Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Suu Kyi niega que Birmania ignore la violencia contra rohingya y rechaza investigación internacional

Mogherini admite preocupación por la situación de la minoría musulmana
La consejera de Estado y ministra de Exteriores birmana, Aung San Suu Kyi, ha negado que el Gobierno birmano ignore las violencia contra la minoría musulmana rohingya en el país y ha rechazado ante la Unión Europea la posibilidad de una investigación internacional sobre las atrocidades cometidas contra ella.
"No hemos ignorado de ninguna manera las alegaciones de violación, asesinatos o nada. Hemos pedido que estas se lleven ante la justicia y que se juzguen. Estamos dando a todo el mundo la oportunidad de llevar a la gente a un tribunal y hemos estado intentando determinar qué ocurrió realmente", ha defendido en una breve comparecencia ante la prensa con la Alta Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Federica Mogherini, al ser preguntada si condena la violencia contra la minoría musulmana y si apoyará una investigación internacional.
La ministra de Exteriores birmana ha insistido en que en el Gobierno no se ha "quedado sentado sin hacer nada" y ha investigado "las acusaciones de atrocidades". "Hemos estado investigándolo y hemos emprendido acciones", ha explicado, recordando que han habilitado tres tribunales especiales en la región "para garantizar que todos los acusados de crímenes no sean condenados de forma injusta de ninguna manera".
Respecto a las restricciones a los medios para poder realizar visitas para poder indagar sobre las acusacioness de atrocidades cometidas, la Nobel de la Paz ha asegurado que un primer grupo de periodistas fue autorizado a desplazarse a la zona el año pasado y ha recordado que uno de los entrevistados aseguró que no se cometieron atrocidades "en su pueblo" y "dos días después fue decapitado por un grupo extremista" por colaborar con las autoridades, un testimonio que se recabó de nuevo con "el segundo grupo de periodistas".
Suu Kyi ha recordado que el Gobierno birmano ha aceptado poner en marcha las recomendaciones del informe de Kofi Annan, al frente de la Comisión Asesora para frenar los abusos contra los Derechos Humanos en el estado de Rajine promovida por el Gobierno, y ha rechazado el envío de una misión de investigación internacional de la ONU sobre el terreno.
INVESTIGACIÓN INTERNACIONAL
"No estamos de acuerdo con ella", ha recalcado la ministra de Exteriores birmana, que ha dejado claro que la comisión encabezada por Annan "fue al estado de Rajine, estudió la situación allí e hizo sus recomendaciones en base a lo que vio sobre el terreno". "Aquellas recomendaciones que dividan más a las dos comunidades en Rajine no las aceptaremos porque no nos ayudarán a resolver los problemas que surgen todo el tiempo", ha zanjado.
Por su parte, Mogherini ha reconocido que "la situación en el estado de Rajine es un área de preocupación" y ha admitido que el envío de una misión de investigación internacional independiente es la única cuestión en las que ambas partes se han mostrado "en desacuerdo". "No he detectado ninguna otra", ha asegurado la jefa de la diplomacia europea, que ha respaldado dicha misión porque para la UE "puede contribuir a establecer los hechos del pasado".
Pero ha defendido que ambas partes están "plenamente de acuerdo" en la necesidad de "centrarnos en el futuro y en la aplicación de las recomendaciones del informe de Annan".
La ministra de Exteriores birmana ha asegurado que "muchas de las sugerencias que ha hecho la Alta Representante son muy similares" a las que ha formulado Kofi Annan en su informe preliminar, que han aceptado "en su conjunto".
"Estamos aplicando algunas de sus sugerencias ya. No podemos hacer todas de golpe, pero lo estamos haciendo lo más rápido posible", ha explicado, recordando que le informan periódicamente de los progresos.
En todo caso, ha avisado de que "las dificultades, los peligros" entre las dos comunidades que han desconfiado entre ellas "durante décadas", desde el siglo XVIII, no es algo que se pueda resolver "de la noche a la mañana". "Lo único que pedimos es tiempo", ha dicho.
"Para nosotros lo esencial es que las condiciones de vida de todas las comunidades mejore de forma urgente", ha dicho Mogherini, que ha dejado claro que la Unión Europea condena "todas las formas de violencia", incluido el ataque del 9 de octubre perpetrado por insurgentes rohingya contra tres puestos fronterizos en la región.
APOYO DE LA UE
Ambas partes han discutido como la UE puede apoyar a las autoridades birmanas a "aplicar las recomendaciones del informe de Annan", que "es la manera de avanzar", así como seguir respaldando "de la mejor manera posible la transición democrática en el país y el proceso de paz y reconciliación", que "requerirá tiempo, determinación y liderazgo político", ha explicado Mogherini. También han preparado la visita que realizará la semana que viene a Birmania el comisario de Ayuda Humanitaria, Christos Stylianides.
"Es lo que la Unión Europea sigue apoyando y seguirá apoyando con todos nuestros medios y fuerza, tanto políticos como financieros", ha agregado la jefa de la diplomacia europea, que ha calificado de "útil, franco y abierto" la discusión que han mantenido.
La ministra de Exteriores birmana, que sufrió durante años bajo el yugo de la dictadura militar en su país, también ha puesto en valor la "amistad con la UE" y su capacidad de discutir "los problemas de forma franca, abierta" y ha defendido el papel de la UE para ayudar al país a superar "todas las dificultades" del país tras asumir el Gobierno el año pasado.
"Cambiar un país que ha vivido en una dictadura más de 50 años no es fácil", ha dicho, insistiendo en que tratan de cambiar "todo el sistema", lo que implica "cambiar la mentalidad de mucha gente". "Es mucho más difícil que cambiar un Gobierno", ha remachado, recordando que en democracia no se puede "imponer las ideas sobre la gente", hay que "conseguir que te apoyen".