Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Sudán envía más de 1.000 toneladas de sorgo a Sudán del Sur para paliar la hambruna

Un convoy con más de 1.000 toneladas de sorgo ha abandonado este viernes la localidad de El Obeid, la capital del estado de Kordofán, en el norte de Sudán, para desplazarse hasta Sudán del Sur, donde se ha declarado la hambruna en varias zonas.
El comisionado de ayuda humanitaria sudanés Ahmed Babiker al Hassan ha indicado que los comités encargados de la distribución de ayuda humanitaria entre la población sursudanesa más afectada por la malnutrición y el hambre han puesto en marcha una serie de medidas para transportar el sorgo antes de que comience la temporada de lluvias.
El anterior envío de ayuda humanitaria realizado desde Sudán contenía 807 toneladas de comida, según ha informado el diario local 'Sudan Tribune'.
En febrero, Naciones Unidas alertó de que se había decretado la hambruna en varios puntos del país y denunció que al menos un millón de personas se encontraban en peligro de pasar hambre.
El Programa Mundial de Alimentos comenzó a enviar ayuda a Sudán del Sur a finales de marzo gracias a la apertura de un nuevo corredor humanitario por parte de las autoridades de Sudán. Esta ruta permite transportar alimentos desde El Obeid a zonas del centro de Sudán del Sur, como el estado de Unidad.
En julio de 2014, ambos países firmaron un Memorándum de Entendimiento en relación con el envío de ayudas. En enero, el acuerdo se extendió otros seis meses. Según las autoridades, Sudán podría llevar a cabo la apertura de un tercer corredor humanitario para transportar ayudas una vez comiencen las lluvias.
El pasado 7 de julio se reanudaron los enfrentamientos entre las fuerzas leales al presidente sursudanés, Salva Kiir, y los seguidores del antiguo líder rebelde, Riek Machar, tras un año de tensiones para implementar un acuerdo de paz con el objetivo de poner fin a la lucha sectaria que comenzó en 2013.