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Serbobosnios anuncian un monumento en Srebrenica al embajador que vetó la resolución de condena del genocidio

Las asociaciones de familiares de víctimas de la masacre rechazan la iniciativa de homenaje a Churkin por considerarla una provocación
La organización serbobosnia Alternativa Oriental ha anunciado este martes que instalará en el centro de Srebrenica un monumento en memoria de Vitali Churkin, el fallecido embajador de Rusia ante la ONU, que en 2015 vetó en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas una resolución que habría condenado el genocidio de Srebrenica, que acabó con la vida de 8.000 musulmanes en julio de 1995.
La organización ha dicho que instalará el memorial el 8 de julio en el parque de Srebrenica, días antes de que la comunidad musulmana celebre los funerales que cada año tienen lugar en el cementerio de Potocari por las víctimas del genocidio cuyos restos han sido identificados en los doce meses anteriores, según ha informado el diario digital balcánico BIRN.
El presidente de Alternativa Oriental, Vojin Pavlovic, ha anunciado que el monumento ya está preparado y que bajo el nombre de Vitali Churkin figurará el mensaje en ruso "Gracias por el no de Rusia". "Este es nuestra modesta muestra de gratitud a Rusia por su política de principios, por el apoyo a la verdad sobre la guerra en Bosnia y Herzegovina y por la protección de la República Srpska --la entidad serbia de Bosnia--, así como por el valiente embajador Vitali Churkin, que vetó la vergonzosa resolución", ha afirmado Pavlovic.
El anuncio de la organización serbobosnia llega el mismo día que un tribunal de apelaciones ha responsabilizado al Estado holandés por la muerte de 350 musulmanes bosnios que se refugiaron dentro de la base de los 'cascos azules' en Srebrenica durante el genocidio de 1995.
Las autoridades de la vecina Serbia y las autoridades serbobosnias siguen negándose a reconocer que la masacre de Srebrenica fue un genocidio, el término utilizado por el Tribunal Internacional para la Antigua Yugoslavia (TPIY) y por la Corte Internacional de Justicia (CIJ).
En 2015, en vísperas de la conmemoración del vigésimo aniversario de la matanza en Srebrenica, Churkin vetó en el Consejo de Seguridad de la ONU una resolución que condenaba el genocidio en esta localidad del este de Bosnia y Herzegovina. Desde entonces, en la localidad hay carteles de agradecimiento al presidente ruso, Vladimir Putin, colocados por los serbobosnios.
En los primeros días de julio de 1995, las tropas bajo mando del general Ratko Mladic mataron a más de 8.000 varones musulmanes (bosniacos) tras pactar con los 'cascos azules' su retirada del enclave, que había sido declarado por Naciones Unidas dos años antes como una zona segura y en la que se refugiaba decenas de miles de desplazados bosniacos.
Churkin justificó en su día el rechazo a la resolución de condena del genocidio con el argumento de que el texto "no era constructivo" sino "polémico" y "con motivos políticos". Según BIRN, no está claro si Alternativa Oriental tiene capacidad legal para instalar el monumento.
Pavlovic ha contado que su organización presentó al Ayuntamiento de Srebrenica --gobernado por un serbobosnio-- una solicitud para instalar el monumento a Churkin pero todavía no ha recibido el permiso, aunque ha asegurado que interpreta el silencio administrativo como una muestra de aprobación.
Las asociaciones de víctimas del genocidio de Srebrenica ya han dejado claro su rechazo al monumento a Churkin por considerarlo una provocación. "Cada año, ellos hacen algo para el 11 de julio (el día del funeral por el genocidio--. No sé qué más pueden inventar para provocar a los retornados y a los supervivientes del genocidio", ha asegurado la presidenta de la asociación Mujeres de Srebrenica, Hajra Catic, en declaraciones a BIRN.
La presidenta de la asociación Mujeres de Srebrenica y Zepa, Munira Subasic, ha asegurado que se sorprendería si llegara incluso a instalarse un monumento a "criminales de guerra" en la localidad. "Ellos están orgullosos de lo que hicieron en Srebrenica, nunca se han arrepentido", ha afirmado Subacic, en declaraciones a la prensa bosnia.
En 2004, el Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia determinó en una sentencia contra el general serbobosnio Radislav Krstic, que la masacre de Srebrenica fue un genocidio, una decisión que en 2007 ratificó la Corte Internacional de Justicia.