Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Santos ordena a sus negociadores quedarse en Colombia hasta lograr un acuerdo con los partidarios del 'no'

El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, ha ordenado a los negociadores de paz del Gobierno que se queden en Bogotá hasta lograr un acuerdo con los partidarios del 'no' para llevar una propuesta conjunta a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
La delegación de paz del Gobierno tenía previsto viajar este jueves a La Habana para presentar a las FARC el borrador consensuado con los detractores del primer acuerdo, con quienes ayer mantuvo su última reunión en Bogotá.
Óscar Iván Zuluaga, uno de los representantes del 'no', adelantó que el borrador estaba prácticamente cerrado, a la espera de un breve encuentro este jueves, antes de que el equipo del Gobierno viajara a la capital cubana, para ultimarlo.
"Le pedí a Humberto De la Calle que se quedará en Bogotá hablando con los del 'no", ha dicho Santos desde Londres, donde está de visita oficial, en alusión al jefe negociador del Gobierno en el proceso de paz con las FARC.
"(Le pedí que) apenas llegue yo, mañana en la noche o el sábado, que me diera un informe para que después se trasladara a La Habana y avanzar a la mayor brevedad posible", ha detallado, según informa la emisora colombiana Caracol Radio.
El pasado 24 de agosto el Gobierno y las FARC alcanzaron un acuerdo de paz que los colombianos rechazaron por un estrecho margen en el plebiscito celebrado el 2 de octubre, lo que ha obligado a renegociar los textos de La Habana con inclusión de las propuestas del 'no'.
Los principales escollos son los puntos de justicia transicional y participación política, precisamente, los mismos que el Gobierno pretende aplicar automáticamente al eventual acuerdo de paz con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), la segunda guerrilla colombiana.