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Santos asegura a los empresarios que la justicia transicional no será una "cacería de brujas"

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, ha asegurado este jueves que la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) diseñada en el acuerdo de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) no será una "cacería de brujas" contra empresarios.
La JEP es una justicia transicional encargada de investigar, juzgar y sancionar los crímenes internacionales y las graves violaciones de los Derechos Humanos cometidos en el conflicto armado. Está pensada para guerrilleros y agentes del Estado, pero también deja la puerta abierta a quiénes apoyaron la guerra, por ejemplo, financiando a grupos armados.
Santos ha explicado, durante un foro con el sector privado, que la JEP ofrece "una gran oportunidad a los llamados terceros, entre los cuales están los empresarios, que por algún motivo hayan cometido un delito con ocasión o por razón del conflicto".
"Pueden estar tranquilos", ha dicho el mandatario, porque quienes hayan sido "extorsionados o coaccionados" serán considerados víctimas y los demás "podrán ir, decir la verdad y quedar totalmente libres", según informa la Casa de Nariño.
El jefe de Estado ha subrayado que, de no existir la justicia transicional, esos empresarios se tendrían que enfrentar a "la justicia ordinaria tarde o temprano" con penas mucho más duras que las contempladas en la JEP.
"Solamente aquellos terceros (...) que hayan sido habituales y determinantes en la comisión de crímenes de lesa humanidad (...) podrán ser juzgados por el Tribunal para la Paz. Solamente ellos", ha insistido el líder conservador.
Santos ha reiterado una vez más que con la JEP "se trata de cerrar un capítulo" de la historia de Colombia para "que no se reabra el día de mañana", de modo que haya "seguridad jurídica" para todo el mundo y "poder empezar un capítulo nuevo".