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Santos y Uribe ratifican sus posturas pese al esfuerzo mediador del Papa

El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, y su antecesor en el cargo, Álvaro Uribe, se han mantenido firmes en sus posturas sobre el acuerdo de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), a pesar de la reunión que han protagonizado este viernes en Roma ante el Papa, que ha intentado acercar posiciones.
"Hay una oportunidad para demostrar que podemos ponernos de acuerdo sobre cosas importantes para el país", ha dicho Santos en declaraciones a la prensa desde la capital italiana, subrayando que "el más importante de todos los temas es la paz".
El líder conservador ha insistido en que "la polarización no le conviene a nadie", por lo que se ha mostrado seguro de que los defensores y detractores del nuevo acuerdo alcanzado con las FARC acabarán acercando posturas.
En concreto, ha pedido a Uribe su colaboración en la etapa de implementación del acuerdo --"la más difícil" porque "es la construcción misma de la paz"--, que requerirá "el esfuerzo de mucha gente durante mucho tiempo".
"Le explicamos a Uribe que los acuerdos ya están firmados y en proceso de implementación y que es ahí que podemos sentarnos a analizar cómo quieren los colombianos que se implementen esos acuerdos", ha propuesto el jefe de Estado.
El ex presidente, por su parte, ha demandando una vez más a Santos "que afloje un poquito" para poder renegociar de nuevo algunos puntos del acuerdo de paz que siguen sin satisfacer al sector crítico. "Estamos dispuestos a tener nuevos diálogos con el Gobierno", ha aseverado.
TENSA RELACIÓN
Uribe fue el padrino político de Santos. Durante sus gobiernos ejerció de ministro de Defensa y, cuando la Corte Constitucional le impidió aspirar a un tercer mandato en 2010, le designó como su sucesor al frente de la coalición gobernante.
El diálogo iniciado por el Gobierno con las FARC en 2012 dinamitó la relación entre Santos y Uribe. El ex presidente es el principal detractor del acuerdo de paz, hasta el punto de que logró que las partes lo modificaran tras el triunfo del 'no' en el referéndum celebrado el 2 de octubre.
Ambos han apelado a un diálogo nacional para cerrar la brecha que actualmente separa a los partidarios y a los críticos del acuerdo de paz, pero lo cierto es que aún no ha comenzado, mientras en el Congreso avanza la implementación de lo pactado entre el Ejecutivo y la guerrilla.