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Rusia, objetivo terrorista desde hace décadas

La casualidad ha querido que Putin, presidente de Rusia, se encontrase hoy en San Petersburgo en el momento del ataque. Se reunía, con rostro serio, frente a su homólogo bielorruso. Primero, ha mandado un mensaje de condolencia a las víctimas y, tras ello, sobre la investigación ha apuntado a un posible atentado.


El país es objetivo terrorista desde hace décadas. Su red de transportes, muy en particular. Hace 7 años, Moscú vivió la misma pesadilla. Dos ataques con bomba en el metro dejaron 40 muertos. Las autoras, dos mujeres suicidas, dos viudas negras del Cáucaso que vengaban la muerte de sus maridos, caídos en combate. Tenían solo 17 y 20 años.


En 2011, otro atentado suicida tenía lugar. Esta vez en el aeropuerto. Causó 35 muertos y fue reivindicado por el checheno Doku Umarov, el enemigo número uno de Rusia en aquel momento.
El islamismo del Cáucaso ha golpeado de forma recurrente, pero desde hace año y medio Moscú tiene además otro enemigo: el Estado islámico. Los yihadistas quieren vengar los bombardeos rusos en Siria.
Por el momento, los terroristas del ISIS no han logrado atentar en suelo ruso, pero sí han dejado muertos: las 224 víctimas del avión atacado por yihadistas en la península del Sinaí.