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Fuerzas del Ejército ucraniano atacan y destruyen el convoy de ayuda rusa

Convoy humanitario ruso camino de UcraniaReuters

El portavoz militar del Ejército ucraniano, Andriy Lysenko, ha anunciado que las fuerzas armadas ucranianas han atacado y destruido parte del convoy ruso formado por 280 camiones con suministros alimenticios que ha entrado en el país. Ucrania ha acusado a Rusia de utilizar como pretexto el envío de ayuda humanitaria para establecerse de forma permanente al este del país.

El convoy procedente de Rusia iba cargado de granos, cereales, botellas de agua, sacos de dormir y generadores portátiles, según publicó SkyNews, que citaron periodistas en el lugar.
Guardias y agentes aduaneros de Ucrania inspeccionaron el convoy con ayuda humanitaria enviado por el Kremlin en un puesto de control dentro de territorio ruso para verificar su contenido, según han informado las Fuerzas Armadas ucranianas en un comunicado.
Varias decenas de vehículos militares rusos se han desplegado a primera hora del viernes cerca de la frontera con Ucrania tras la llegada a la zona del convoy humanitario, a la espera de un acuerdo entre Moscú y Kiev sobre su paso a través de la frontera.
El convoy, que salió de Rusia hace tres días, está formado por 280 camiones cargados con 2.000 toneladas de ayuda humanitaria destinadas a la población de las regiones del este de Ucrania, objetivo de la ofensiva gubernamental contra los separatistas prorrusos.
Aunque en un principio Kiev y Moscú habían acordado que el Comité Internacional de Cruz Roja (CICR) verificara la ayuda humanitaria para que no fuera necesaria la entrada de personal ruso en el país vecino, finalmente las autoridades ucranianas se echaron atrás.
El CICR ha enviado representantes a Kiev y a Moscú para que negocien allí con las autoridades ucranianas y rusas, respectivamente, con el fin de que la entrega de ayuda humanitaria "no esté politizada".
Tanto Ucrania como sus aliados occidentales --Estados Unidos y la Unión Europea-- se han negado a que efectivos rusos entren en el país ante el temor de que puedan usar el pretexto de una misión humanitaria para invadirlo.