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Publicado el primer borrador para un Tratado de Prohibición del Armamento Nuclear que se negocia en la ONU

Este lunes se ha publicado el primer borrador dentro del proceso de negociación para lograr un Tratado de Prohibición del Armamento Nuclear que impulsa la ONU. El documento, de ser aprobado, prohibiría la adquisición, posesión, acumulación, transferencia, uso, ensayo, ayudas y despliegue de armas nucleares con vistas a su futura erradicación.
Este borrador es el resultado del trabajo desarrollado entre el 27 y el 31 de marzo en la sede de la ONU en Nueva York con la participación de 132 países. Las negociación se retomará el 15 de junio y se desarrollará hasta el 7 de julio ya con este borrador como documento base.
El borrador ha sido presentado este lunes en Ginebra, Suiza, por la embajadora de Costa Rica, Elayne Whyte Gómez, presidenta de las negociaciones para un posible acuerdo. Al acto han acudido diplomáticos, miembros de la sociedad civil y periodistas.
La Campaña Internacional para la Abolición de las Armas Nucleares (ICAN), ha manifestado su satisfacción por la publicación de este borrador de acuerdo, "un hito importante tras años de esfuerzos para prohibir estas armas de destrucción masiva indiscriminada por su impacto inhumano y catastrófico".
"Estamos particularmente contentos de que el texto se base en principios humanitarios y parta de las prohibiciones existentes de armas inaceptables como las convenciones para la prohibición de las armas biológicas y químicas, las minas antipersona y las bombas de racimo", ha apuntado la directora ejecutiva de la ICAN, Beatrice Fihn, en un comunicado del grupo.
NECESITA DEL APOYO DE 40 ESTADOS
El proyecto, una vez aprobado en las negociaciones, necesita de la ratificación de al menos 40 Estados para su entrada en vigor. Aunque no obliga a los países con arsenal nuclear a renunciar a este armamento, los impulsores de la norma esperan que genere una estigmatización de los mismo tal como ha ocurrido con armas como las bombas de racimo o las minas antipersona.
Los países con armamento nuclear "podrán unirse al tratado una vez sea acordado" y si no lo hacen "se reducirá la credibilidad de discursos sobre el compromiso por un mundo sin armas nucleares", ha argumentado Fihn.
"Las armas nucleares son inaceptables moralmente. Buscan matar indiscriminadamente a civiles (...). Su sola existencia reduce la credibilidad moral de todos los países que se apoyan en las mismas. Un tratado para su prohibición, primer paso hacia su eliminación, tendrá un impacto real y duradero", ha apostillado.