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Más de 100.000 personas salen a las calles de Portugal en protesta por la subida de impuestos

Las concentraciones se alargaron hasta bien entrada la madrugada

Más de 100.000 personas han salido este sábado a las calles de Lisboa en la marcha más multitudinarias celebradas en distintas ciudades portuguesas para protestar por el anuncio del Gobierno de subir los impuestos, una medida que se suma a los duros recortes del gasto público aplicados tras el rescate financiero internacional de la UE, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Las protestas han sido convocadas a través de Internet y en las mismas se han coreado consignas como "¡Fuera de aquí! El FMI es hambre y miseria" y se ha pedido la dimisión del Gobierno de centro-derecha. La plaza de la República, cerca de la sede del FMI en Portugal, se ha convertido en el epicentro de la protesta lisboeta, donde se podía leer una pancarta con el lema "¡Detened a este gobierno antes de que detenga al país!".
Algunos manifestantes han lanzado tomates y botellas de plástico contra la sede del FMI. "La gente está cansada de las políticas de robo de este gobierno, que amenaza con estrangularnos. Si sale bastante gente hoy a la calle demostraremos que hay un divorcio radical entre este gobierno y la voluntad del pueblo", ha explicado uno de los manifestantes, Joao Pascual, trabajador de la banca de 56 años.
Las manifestaciones se han repetido también en Oporto, segunda ciudad del país, y en otras 40 localidades más pequeñas, azuzadas por un desempleo que supera el 15 por ciento y la crisis económica más grave desde la década de 1970.
A nivel político, el Gobierno conservador debe sacar adelante los presupuestos de 2013, pero el Partido Socialista Portugués ha amenazado con retirar su apoyo al memorándum del rescate a menos que el Ejecutivo dé marcha atrás a su intención de subir las cotizaciones laborales del 11 al 18 por ciento.