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El Papa venera la Sábana Santa de Turín

El Papa venera la Sábana Santa de TurínInformativos Telecinco/ Agencias

El Papa ha venerado la Sábana Santa custodiada en la Catedral de San Juan Bautista en Turín (Italia), tras haber mantenido un encuentro con el mundo del trabajo en el que ha exigido que se combata con hechos y no solo con palabras la mafia, la corrupción, la idolatría del dinero y la economía del descarte.

El Papa Francisco ha rezado durante varios minutos en silencio ante el Santo Sudario, la tela de lino que refleja --según la tradición-- las marcas físicas provocadas por la crucifixión y después ha orado ante el altar del beato Pier Giorgio Frassati. En esta ocasión, el Pontífice estaba acompañado por un grupo de sacerdotes, monjas de clausura y la Comisión experta de la Sábana Santa.
En un vídeo mensaje difundido por el Vaticano con motivo de la anterior ostensión de la Sábana Santa, el Papa afirmó que el rostro herido reflejado en la tela de lino simboliza a los "heridos por una vida que no respeta su dignidad, por guerras y violencias que afligen a los más vulnerables".
Además, dijo que aunque el rostro que refleja el Sudario Santo tiene los ojos cerrados, porque es el rostro de un difunto, sin embargo es un rostro que "en el silencio habla". "Nos lleva a subir al monte del Calvario, a mirar el madero de la cruz, a sumergirnos en el silencio elocuente del amor", expresó en aquella ocasión.
La Sábana Santa es una tela de lino que lleva la imagen detallada del frente y la espalda de un hombre que fue crucificado de manera idéntica a Jesús de Nazaret, según describen las Escrituras. La Iglesia no se ha pronunciado oficialmente sobre la autenticidad del sudario, pero la ciencia no logra explicar la impresión en el tejido del rostro y el cuerpo de los maltratos físicos propios de la crucifixión.
El manto Santo está en la ciudad italiana de Turín desde 1578, y se expone públicamente al menos una vez por cada generación. La última exhibición, previa a la extraordinaria que se viene realizando como preparación al Jubileo, tuvo lugar en 1978, cuando fue visitada por 3 millones de peregrinos.