Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Los separatistas de Donetsk prometen hacerse con el control de toda la región

Los separatistas prorrusos que mantienen ocupado la sede del gobierno regional en Donetsk, en el este del país, han prometido este lunes dispersarse y tomar el control de infraestructura estratégica en toda la provincia que han declarado como "República Popular" independiente. Ha sido tras finalizar el ultimátum dado por el Gobierno ucraniano para que abandonen las instalaciones ocupadas. También en Holivka, un centenar de activista prorrusos han atacado el cuartel general de la policía. El líder de los prorrusos en Slaviansk han pedido ayuda al Kremlin, en nombre de la República Popular de Donestsk.

Desafiando el ultimátum de Kiev para entregarse, alrededor de dos decenas de líderes separatistas se han dado cita para una reunión de estrategia en una oscura sala del último piso del edificio de once plantas que mantienen ocupado desde hace ocho días.

"Todo, desde la limpieza de la ciudad al sistema de alcantarillado, el aeropuerto, las estaciones de tren, el Ejército (...) debería estar bajo vuestro control", ha afirmado Vladimir Makovich, uno de los líderes separatistas.

Donetsk, una provincia de 4,3 millones de habitantes --el 10 por ciento de la población ucraniana-- y donde se encuentra buena parte de la industria pesada del país, es el mayor trofeo en las regiones del este que han conseguido hasta el momento los separatistas prorrusos.

Kiev ha amenazado con una acción militar contra los separatistas y ha acusado a Moscú de organizar la inestabilidad en el este, donde se concentran principalmente los rusófonos del país, para repetir el escenario de Crimea, la península del mar Negro que Moscú se anexionó el mes pasado.

Makovich ha subrayado que los funcionarios públicos que quieran continuar en sus puestos deberán prestar obediencia. "Ni una sola decisión puede ser tomada sin vosotros", ha subrayado ante los asistentes.

Sin embargo, no todos los milicianos civiles enmascarados que han tomado el edificio están de acuerdo con sus demandas y algunos reclaman más autonomía dentro de Ucrania mientras que otros quieren unirse directamente a Rusia.

No habrá presidenciales en Donetsk

No obstante, están unidos en su desdén hacia Kiev y en su determinación de mantener su postura. "Una cosa está clara, no habrá elecciones presidenciales el 25 de mayo para nosotros", ha asegurado Denis Pushilin, el supuesto líder de la "República Popular de Donetsk". "En cuanto al resto (de asuntos), todavía estamos trabajando en ello", ha añadido.

Durante la última semana, los separatistas han convertido el edificio de época soviética en un bastión. En los pasillos se han colocado barricadas y algunas ventanas han sido cubiertas con chapas metálicas.

Por el día, mujeres que simpatizan con la causa de los hombres entran y salen, cocinando, limpiando la basura y gestionando el papeleo para los separatistas.

Alexander Zajarchenko, un comandante de 38 años de una unidad paramilitar compuesta por miembros de un club de artes marciales de la ciudad de Jarkiv, en el este, ha dicho que sus hombres están sobrios y preparados para la lucha.

Praparados para el asalto

"Estamos preparados para un asalto en cualquier momento. No importa lo que ocurra, este edificio no se rendirá. Se ha convertido en un símbolo de nuestra lucha y lo protegeremos como un símbolo", ha asegurado, añadiendo que hay unos 1.500 combatientes dentro del inmueble.

"Solo los idiotas no están asustados. Pero estar asustado y ser un cobarde son dos cosas muy distintas. No seremos cobardes", ha prometido Zajarchenko.
Ataque en Horlivka
El ataque en Horlivka llega justo cuando se cumple el ultimátum de las autoridades de Kiev para que los prorrusos abandonaran los edificios oficiales que mantienen ocupados y se rindieran, algo que no ha ocurrido, según los testigos.
Las imágenes que emiten las televisiones ucranianas muestran a una ambulancia con médicos tratando a personas supuestamente heridas en el ataque al principal cuartel de la región de Donestk.
Además, en la ciudad de Slaviansk, en el este de Ucrania, los manifestantes prorrusos no han dado tampoco muestras de querer poner fin a sus acciones  y no han entregado las armas.
Su líder ha pedido ayuda al Kremlin para que los defienda de las fuerzas gubernamentales ucranianas. Ha pedido personalmente al mandatario ruso, Vladimir Putin que dirija su atención al "proceso en curso" y los ayude tanto "como pueda".
En Slaviansk la bandera rusa todavía ondeaba a la hora en la que expiraba el ultimátum en el cuartel general de la Policía, uno de los edificios oficiales tomados por los separatistas.
En ese edificio sigue habiendo hombres armados enmascarados que montan guardia en barricadas frente a ese edificio de la Policía.
El presidente interino de Ucrania, Oleksander Turchinov, dio el domingo un ultimátum a los manifestantes que ha acabado a las 9 horas de esta mañana. De momento, sin consecuencias.