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La OTAN registró una media de 500 ciberataques al mes en 2016 contra sus redes, un 60% más

La OTAN ha registrado una media de 500 ciberataques al mes el año pasado contra sus redes, una cifra que representa un aumento del 60% de 320 incidentes mensuales de media en el año anterior y "la mayoría" de los cuáles los atribuye a ataques de Gobiernos extranjeros.
"En 2016, la OTAN experimentó una media de 500 incidentes al mes, que requirieron que nuestros expertos los analizarán y respondieran", ha explicado una fuente oficial de la OTAN, que ha reconocido que ello representa "un aumento del 60% aproximadamente respecto al 2015". Ya en 2015, los 320 ciberataques de media al mes supusieron una subida del 20% respecto al año anterior.
"Nuestros sistemas han registrado más de 500 millones de ciberincidentes al día sospechosos", ha precisado la fuente, al tiempo que ha aclarado que en "la mayoría" de los casos, se detectan y se responde "automáticamente".
Respecto a la autoría de los ciberataques, la OTAN admite que "puede ser difícil" determinarla y que "Gobiernos extranjeros, criminales y terroristas pueden ser todos fuente de ciberataques".
Pero sí ha dejado claro que "los países tienen los mayores recursos en el ámbito cibernético y son los que tienen la mayoría de la responsabilidad de los ataques dirigidos contra las redes de la OTAN".
Los jefes de Estado y de Gobierno de la OTAN se comprometieron a reforzar sus capacidades en ciberdefensa en la cumbre de la Alianza Atlántica en julio en Varsovia.
El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, volvió a reconocer la preocupación de los aliados el pasado 12 de enero por los ciberataques, algunos de los cuáles apuntan directamente a Rusia, según la inteligencia estadounidense.
El exprimer ministro noruego admitió que "muchos" aliados han denunciado ciberataques, algo que preocupa especialmente a aliados como Alemania, con elecciones a la vuelta de la esquina, según fuentes diplomáticas. Stoltenberg dejó claro que "cualquier intento de intervenir o incluir en las elecciones nacionales desde fuera es inaceptable".
La OTAN aprobó su primera política sobre ciberdefensa en enero de 2008 tras la ola de ciberataques que Estonia sufrió en 2007 supuestamente de Rusia en represalia por trasladar en Tallín el monumento a los soldados soviéticos caídos en la Segunda Guerra Mundial y aprobó un plan de acción reforzado en 2014 que incluyó a la ciberdefensa dentro de las tareas de defensa colectiva de la OTAN y está integrada en su proceso de planificación de la defensa.
Aunque la prioridad de la OTAN es garantizar la protección de sus redes y sistemas de información y comunicación, cuenta con equipos que pueden desplegarse en apoyo de un Estado miembro para asistirle en caso de ciberataque.