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La OTAN y Rusia retoman diálogo con una discusión "franca" sobre Ucrania y Afganistán sin mención a Siria

La reunión celebrada este lunes por el Consejo OTAN-Rusia, tras meses de parálisis, ha permitido a las partes una discusión "franca" y "sustancial" sobre asuntos sensibles como la crisis en Ucrania y la situación en Afganistán, si bien no se ha abordado el conflicto en Siria, de acuerdo a la agenda revelada por el secretario general de la Alianza, Jens Stoltenberg.
"En tiempos de tensión, el diálogo es más importante que nunca, por lo que seguimos comprometidos con el diálogo y seguiremos manteniendo canales de comunicación abiertos", ha expresado Stoltenberg en un comunicado, difundido al término del encuentro.
Stoltenberg, que ha presidido la reunión a nivel de embajadores, ha recordado que es la tercera ocasión en la que se reúnen los aliados y Rusia en 2016, aunque ello "no supone la vuelta a la normalidad".
Rusia y la OTAN mantienen "diferentes puntos de vista", ha añadido, "pero sin hablar no podemos solventar las diferencias y mejorar el entendimiento mutuo".
La OTAN ha aprovechado la ocasión para defender que no busca la confrontación con Moscú, ni supone una amenaza para Rusia, y que sus movimientos --incluida su presencia en el Este de Europa-- son de tipo "defensivos", "proporcionados" y en línea con sus obligaciones internacionales.
Finalmente, y pese a la resistencia rusa, la agenda de la reunión ha incluido una discusión sobre la crisis ucraniana, en la que ha quedado patente los "profundos desacuerdos" y el rechazo de los Aliados a la anexión "ilegal" del territorio de Crimea a Rusia.
La situación en el este ucraniano preocupa a la OTAN, que ha reiterado la necesidad de cumplir plenamente los acuerdos de paz de Minsk: "La violación del alto el fuego ha alcanzado niveles de récord en los últimos meses, las armas pesadas no han sido retiradas y los observadores de la OSCE han sido objetivo repetidamente".
En cuanto a la situación en Afganistán y la amenaza terrorista en la región, la OTAN ha señalado la importancia de apoyar, formación y financiación a las fuerzas afganas, además de trabajar para proteger la estabilidad del país.
Otra de las cuestiones tratadas en el encuentro tiene que ver con la "transparencia y reducción de riesgos" en el contexto de las actividades militares, para las que los Aliados han pedido un comportamiento "predecible y responsable", con el fin de "reducir el riesgo de malentendidos, errores de cálculo y escalada (de la tensión)".