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La ONU alerta de que el continuo fracaso del alto el fuego en Ucrania multiplica las hostilidades

Naciones Unidas ha lamentado este martes que las partes en conflicto en el este de Ucrania han fracasado continuamente en la aplicación del alto el fuego y ha advertido de que esto ha permitido el aumento de las muertes y hostilidades tras cuatro años de guerra.
Al menos 36 civiles murieron debido al conflicto y otras 157 resultaron heridas entre febrero y mayo, un 48 por ciento más que el número registrado entre noviembre de 2016 y febrero de este año, según datos publicados en un informe de la Misión de Observación de Derechos Humanos de la ONU en Ucrania.
La ONU ha señalado que las violaciones diarias del alto el fuego, unidas a los ataques a colegios, hospitales e instalaciones de agua, aumentan la preocupación por la protección de los civiles. Además, ha advertido de que, a medida que se acerca el verano, aumenta el riesgo de una nueva escalada de hostilidades, al igual que en años anteriores.
Entre las cuestiones más destacadas en el informe, la ONU ha denunciado nuevos casos en los que los individuos son privados de libertad de forma ilegal o arbitraria y acaban secuestrados o desaparecidos, en concreto, en las zonas controladas por grupos armados. En la mayoría de los casos, las familias de las víctimas no han tenido acceso a los detenidos y no han recibido información sobre su paradero.
La prohibición del Gobierno ucraniano sobre el transporte de carga en la línea de contacto, al igual que la incautación de al menos 54 empresas por parte de los grupos armados en las zonas que controlan, pueden crear un impacto significativo sobre los Derechos Humanos, según el informe.
Naciones Unidas ha advertido de que, cuatro años después del comienzo del conflicto, la línea de contacto sigue dividiendo a familias y comunidades, algo que viola diariamente la libertad de movimiento. Al menos 900.000 personas cruzaron el frente cada mes entre marzo y abril, comparado con las 550.000 de febrero.
Alrededor de 10.000 personas, entre ellas 2.777 civiles, han muerto y cerca de 24.000 han resultado heridas desde que comenzó la guerra, en abril de 2014, según los datos disponibles, lo que indica que las cifras reales podrían ser mayores.
Además, al menos 1,6 millones de personas han huido de sus hogares y se han convertido en desplazados internos, mientras otras tres millones siguen viviendo una creciente desesperación e incertidumbre en territorio controlado por grupos armados.