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La ONU alerta que más de 6.700 civiles murieron por la violencia en Irak en 2016

Un total de 6.788 civiles murieron en 2016 en Irak a causa de atentados terroristas y del conflicto armado contra el Estado Islámico que está asolando el norte del país, según datos publicados por la Misión de Asistencia de Naciones Unidas para Irak (UNAMI, por sus siglas en inglés).
Sólo en el pasado mes de diciembre, UNAMI ha registrado 385 muertes de civiles en Irak. La región de Nínive, donde se encuentra Mosul, ha sido la región más afectada por la violencia, con más de 200 víctimas mortales y 511 heridos sólo en el mes de diciembre.
Bagdad también se ha visto especialmente golpeada por los ataques terroristas, que han causado la muerte de 109 personas en el último mes de 2016. La pequeña gobernación de Kirkuk, en el norte del país, ha sufrido un total de 64 víctimas mortales en diciembre.
"A pesar de que las cifras de diciembre son menores que las de los meses anteriores, hemos registrado un aumento de los ataques terroristas en las últimas semanas, que tenían como objetivo civiles", ha señalado Ján Kubis, representante de la Secretaría General de Naciones Unidas en Irak.
Este lunes, al menos 60 personas perdieron la vida y decenas han resultado heridas en una cadena de atentados que tuvieron lugar en diferentes puntos de Irak. El ataque más importante fue contra un mercado en una céntrica plaza del barrio de Ciudad Sadr, en el que el balance de muertos ha ascendido a 39.
En total, de acuerdo con los datos de UNAMI, 12.388 personas han resultado gravemente heridas en Irak a lo largo de 2016. No obstante, la misión de Naciones Unidas no ha podido obtener datos en la provincia de Anbar, la región más extensa de Irak.
"No existe ninguna duda de que el Estado Islámico está intentando desviar la atención de sus pérdidas en Mosul, y desafortunadamente son civiles inocentes los que están pagando el precio", ha añadido Kubis.
La ofensiva para recapturar Mosul, el principal bastión de los yihadistas en Irak, comenzó el pasado 17 de octubre. Su caída supondría una derrota estratégica y simbólica para el grupo.
El pasado 26 de diciembre, las fuerzas gubernamentales anunciaron el inicio de la segunda fase de la ofensiva, en la que participan los peshmerga kurdos y las milicias chiíes que ahora ya forman parte de las fuerzas de seguridad. El Ejército iraquí también cuenta con el apoyo aéreo de Estados Unidos.
La utilización de atentados suicidas, bombas improvisadas, morteros y francotiradores han sido las tácticas defensivas más letales de los yihadistas que resisten la ofensiva, en la que participan unos 100.000 militares iraquíes. Estos ataques se suceden no sólo en Mosul, sino también en otros puntos del país, también en la capital, Bagdad.