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El enviado de la ONU termina su visita a Saná tras reunirse con los huthis y miembros del partido de Salé

El enviado especial de Naciones Unidas para Yemen, Ismail Uld Cheij Ahmed, ha puesto fin este lunes a su visita de dos días a la capital del país, Saná, donde se ha reunido con los rebeldes huthis y el partido del expresidente Alí Abdulá Salé.
Según la nota de prensa publicada por la ONU, las reuniones se han centrado en la búsqueda de un acuerdo político para acabar con el conflicto, la restauración del alto el fuego, el plan de seguridad necesario para un acuerdo de paz y la necesidad de poner fin a las restricciones impuestas por la coalición que encabeza Arabia Saudí a las operaciones en el aeropuerto de Saná.
"Es necesario que las partes pongan fin a la violencia para aliviar el sufrimiento de la población de Yemen y allanar el camino para un acuerdo negociado pacíficamente", ha dicho Cheij Ahmed.
Así, ha recalcado que "hay una necesidad urgente de que los huthis y el Congreso General del Pueblo (CGP) --el partido de Salé-- faciliten un plan de seguridad bien elaborado y que entreguen las armas medias y pesadas".
"Este plan es parte esencial de un acuerdo de paz exhaustivo que buscamos aplicar", ha valorado, resaltando que "lo que se necesita en esta etapa es algo más que palabras". "Se necesitan compromisos y resultados", ha manifestado.
Cheij Ahmed ha reclamado además al Gobierno yemení reconocido internacionalmente, respaldado por la coalición, "que permita el reinicio de los vuelos comerciales en Saná sin mayores retrasos".
El enviado especial de la ONU se reunió la semana pasada en la localidad de Adén con el presidente del país reconocido por la comunidad internacional, Abdo Rabbu Mansur Hadi.
Una semana antes había mantenido encuentros con miembros de los gobiernos saudí, omaní y qatarí en sus respectivas capitales, para tratar un eventual proceso de paz en Yemen.
EL CONFLICTO
La semana pasada, el coordinador humanitario de Naciones Unidas para Yemen, Jamie McGoldrick, cifró en 10.000 el número de civiles muertos a causa del conflicto en el país, agregando que otros 40.000 civiles han resultado heridos.
El conflicto entre el Gobierno de Hadi, apoyado por la coalición liderada por Arabia Saudí, y los huthis, que cuentan con el respaldo de Irán y junto a los que combaten las tropas leales a Salé, estalló hace casi dos años y ha causado estragos en el país más pobre del mundo árabe.
El conflicto ha destrozado la inmensa mayoría de las infraestructuras de Yemen, por lo que gran parte de la población se ha quedado sin medios de vida y sufre inseguridad alimentaria.
De acuerdo con el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), más de 7,5 millones de niños en Yemen necesitan asistencia sanitaria urgente y alrededor de 370.000 se encuentran al borde de sufrir desnutrición severa.