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La ONU y EEUU aplauden el acuerdo de paz entre el Gobierno de Afganistán y Hezb-e-Islami

Naciones Unidas y el Gobierno de Estados Unidos han aplaudido este jueves la firma del acuerdo de paz entre el Gobierno de Afganistán y el grupo Hezb-e-Islami, liderado por el 'señor de la guerra' Gulbuddin Hekmatyar.
La Misión de Asistencia de Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA) ha expresado en un comunicado que apoya "los esfuerzos del gobierno de unidad afgano de entablar conversaciones con todos aquellos interesados en establecer una paz justa".
"Este acuerdo demuestra la disposición del gobierno de Afganistán para buscar la paz con los elementos armados antigubernamentales", ha dicho, agregando que "un proceso de paz creíble debe permanecer en manos de los afganos".
Por ello, ha aplaudido "cualquier acuerdo que contribuya a reducir la violencia y que permita a los afganos a vivir en paz", destacando que da su visto bueno "a los pasos hacia la reconciliación tras décadas de guerra en Afganistán".
Por su parte, la Embajada estadounidense en Kabul ha resaltado que el acuerdo "es un paso de cara a lograr un fin pacífico para el conflicto en Afganistán".
"Estados Unidos sigue apoyando un proceso de paz encabezado por los afganos que lleve a los grupos armados a poner fin a la violencia, romper lazos con los grupos terroristas internacionales y aceptar la Constitución, incluidas las protecciones a mujeres y minorías", ha remachado.
Representantes del Gobierno afgano y del partido Hezb-e-Islami han firmado este jueves al mediodía un esperado acuerdo de paz tras dos años de negociaciones.
Hekmatyar ha sido acusado de graves violaciones de los Derechos Humanos, especialmente durante la guerra civil de los 1990, cuando sus fuerzas fueron acusadas de intensos bombardeos sobre Kabul en los que murieron miles de personas pero apenas ha participado directamente en la insurgencia en los últimos años.
Tras los reiterados fracasos en la iniciación de conversaciones con los talibán, el acuerdo ofrece cierta esperanza de que el Gobierno afgano puede persuadir a otros grupos milicianos a que dejen el campo de batalla y se unan a un proceso político pacífico.