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La ONU acusa a Duterte de imponer condiciones injustificables a la visita fallida de su relatora a Filipinas

La relatora de Naciones Unidas sobre Asesinatos Extrajudiciales, Agnes Callamard, ha denunciado que el presidente filipino, Rodrigo Duterte, le impuso condiciones que se enfrentaban directamente con "los principios de independencia y confidencialidad" necesarios para investigar las supuestas ejecuciones de narcotraficantes, algunas de las cuales ha confesado el propio dirigente.
Duterte había condicionado la visita de Callamard a que ambos mantuvieran un debate público donde la relatora de la ONU se habría visto sometida a poco menos que un interrogatorio. Callamard, por el contrario, solicitó un encuentro privado con el dirigente y sugirió la posibilidad de mantener una rueda de prensa conjunta.
"Este formato", respondió la relatora a una pregunta formulada por el medio filipino GMA News Online, "me habría servido para presentar mis conclusiones preliminares y para que el prresidente ofreciera su propio análisis y una pisiblidad de réplica".
La relatora pidió a las autoridades filipinas que reconsideren las condiciones que le han impuesto y respeten "las garantías esenciales" reflejadas en el Código de Conducta de los Relatores de la ONU, que "permiten que estas misiones cumplan sus objetivos para beneficio de todos".
Las estadísticas oficiales en el marco de la campaña de Duterte contra el narcotráfico apuntan a algo más de 2.000 muertes desde el 1 de julio, atribuidas a enfrentamientos en los que los sospechosos se resistieron o llegaron a disparar contra los agentes. A estos se suman más de 3.800 muertos a manos de "hombres no identificados".
El mes pasado, Callamard agradeció a Filipinas su invitación para examinar la situación de los asesinatos y ejecuciones sumarias, arbitrarias y extrajudiciales, razón por la cual tenía previsto visitar el país durante el primer trimestre de 2017.
Por su parte, Duterte ha reconocido que él mismo mató a delincuentes mientras era alcalde de la ciudad de Dávao.