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Un enfermero alemán confiesa haber matado a 30 pacientes terminales

El enfermero alemán, Niels H., juzgado por matar a algunos de sus pacientesReuters

La justicia alemana juzga estos días a Niel H., un enfermero de 38 años, que ha confesado haber matado a 30 enfermos terminales y haberlo intentado con otros 60, en la unidad de cuidados intensivos del hospital de Delmenhorster, en el norte de Alemania. Empezó a hacerlo para probar su capacidad para reanimarlos aunque pronto se cansó por lo que continuó matándolos por "aburrimiento".

Por el momento, la fiscalía solo le acusa formalmente de tres homicidios y de un doble intento de asesinato en la clínica en la que trabajaba, según informa el diario Clarín, aunque hay pendiente un informe de una comisión especial de la policía que investiga numerosos casos sospechosos en dos centros de salud donde en el pasado trabajó este enfermero.

En las entrevistas que mantuvo un psiquiatra, Niel, reconoció la magnitud de sus crímines así como la cifra de los mismos que habrían comenzado en la Clínica Delmenhorst entre 2003 y 2005, y fueron provocadas mediante una inyección que contenía una dosis excesiva de un fármaco para el corazón. Si se prueba, ésta podría ser la mayor serie de asesinatos registrada en un hospital alemán.

Según la declaración del acusado, hasta 30 pacientes perdieron la vida entre 2003 y 2005 en Delmenhorst después de que él les inyectara el medicamento. Sin embargo, no ha querido hablar sobre los motivos que lo empujaron a cometer estos actos.

De acuerdo con la fiscalía alemana, el enfermero les suministraba el fármaco para generar una situación de emergencia y demostrar así su capacidad para reanimarles. Pero también reconoció al equipo de psiquiatra que a partir de determinado momento empezó a jugar con la vida de los enfermos por "aburrimiento".

Los expertos han explicado que el acusado sabe que sus actos son imperdonables y que es consciente del gran dolor que ha causado a los familiares de los pacientes víctimas de sus actos.