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Netanyahu advierte de que no aceptará dictados de la ONU y recrimina su "farsa moral"

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha advertido de que su Gobierno no aceptará ninguna propuesta de paz dictada por Naciones Unidas, una organización a la que ha recriminado su "farsa moral" y su "obsesión" contra Israel.
Netanyahu se ha subido al atril de la Asamblea General de Naciones Unidas poco después de que lo hiciese el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, y sin dar muestras de que pueda haber un cambio inminente de políticas para poner fin al actual estancamiento.
El primer ministro israelí ha criticado a Abbas por poner de nuevo sobre la mesa la Declaración Balfour, redactada por Reino Unido en 1917, y por exigir una disculpa un siglo después. Netanyahu ha acusado al dirigente palestino de estar "atascado en el pasado" y ha alertado de una posible denuncia contra Reino Unido.
El jefe del Gobierno de Israel ha emplazado a Abbas a plantear cualquier crítica no en la ONU sino en la Knesset (Parlamento israelí), donde le ha ofrecido a pronunciar un discurso. Netanyahu ha apuntado que él estaría dispuesto a hablar en el Parlamento palestino, según medios locales.
Durante su alocución de este miércoles, Netanyahu ha insistido en que cualquier resolución del conflicto debe llegar a partir de los esfuerzos sobre el terreno y no mediante dictados externos. "El camino para la paz pasa por Jerusalén y Ramala, no por Nueva York", ha señalado, en alusión a la sede de Naciones Unidas.
El primer ministro israelí ha criticado con dureza el papel de una organización que "se ha convertido en una farsa moral". A este respecto, se ha defendido de quienes le critican desde la ONU alegando que la comunidad internacional debería seguir los pasos de Estados Unidos y ver a Israel como un aliado.
Netanyahu ha aprovechado para tender la mano a los países árabes, "aliados por la seguridad, la prosperidad y la paz". "Por primera vez en mi vida, muchos otros estados de la región reconocen que Israel no es su enemigo", ha dicho, en un mensaje contra el "enemigo común" que representan, a su juicio, Irán y el grupo terrorista Estado Islámico.