Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Mueren cuatro soldados en un ataque de Estado Islámico en el oeste de Irak

Al menos cuatro soldados iraquíes han muerto y otros tres han resultado heridos este domingo en un ataque perpetrado por el grupo yihadista Estado Islámico en la región de Al Sakra, ubicada en la provincia de Anbar (oeste) y tomada por las fuerzas de seguridad durante la jornada del sábado.
Nazem al Jughiefi, un comandante de Inteligencia de las Unidades de Movilización Popular --una coalición de milicias chiíes recientemente integradas en las fuerzas de seguridad--, ha asegurado que cuatro yihadistas han muerto en el ataque, según ha informado el portal local de noticias Iraqi News.
Las fuerzas de seguridad de Irak lanzaron el jueves una ofensiva cerca de la frontera con Siria para intentar expulsar a Estado Islámico de varias localidades que controla en la provincia de Anbar.
El comandante de las Operaciones Al Yazira, Qasem al Mohamadi, resaltó en un comunicado que la ofensiva cuenta con el respaldo aéreo de la coalición internacional que encabeza Estados Unidos.
Asimismo, detalló que el objetivo de la misma es arrebatar al grupo yihadista las localidades de Annah, Rawa y Al Qaim, esta última situada en la frontera con Siria.
Las fuerzas iraquíes expulsaron el año pasado a Estado Islámico de gran parte de Anbar, recuperando además las localidades de Ramadi y Faluya, las más importantes de la provincia.
Sin embargo, el grupo yihadista continúa controlando importantes zonas de esta provincia, la más grande del país.
La ofensiva lanzada el jueves se suma a la iniciada el 17 de octubre para intentar recuperar Mosul, el principal bastión de Estado Islámico en Irak.
El asalto a Mosul, en el que participa una fuerza terrestre de 100.000 hombres del Ejército y la Policía iraquíes, así como peshmerga kurdos y las Unidades de Movilización Popular, es la batalla más compleja en Irak desde la invasión liderada por Estados Unidos en 2003.