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Muere el monje que se inmoló a lo bonzo el sábado durante una manifestación contra Park

El monje surcoreano que se inmoló a lo bonzo el sábado durante una protesta en la capital, Seúl, contra la apartada presidenta, Park Geun Hye, ha fallecido este lunes, según fuentes hospitalarias.
El monje, identificado como Seo, ingresó en estado grave y con quemaduras en la totalidad de su cuerpo. La causa del fallecimiento ha sido determinada como un fallo multiorgánico, tal y como ha recogido la agencia surcoreana de noticias Yonhap.
El monje se inmoló en protesta por el acuerdo firmado por Park con Japón para poner fin al problema por las denominadas 'mujeres de confort', las esclavas sexuales explotadas por militares japoneses durante la Segunda Guerra Mundial.
En una carta que entregó antes de inmolarse, el monje pidió la anulación de los términos del acuerdo por considerarlos insuficientes.
Japón y Corea del Sur se enfrentaron nuevamente el viernes por la cuestión de las denominadas 'mujeres de confort' después de que las autoridades surcoreanas inauguraran una estatua en homenaje a estas mujeres frente al consulado japonés en la ciudad de Busan, en el sureste del país.
El jefe del Gabinete nipón, Yoshihide Suga, ha criticado la nueva estatua, erigida por un grupo cívico surcoreano en memoria de las cerca de 200.000 coreanas que fueron utilizadas como esclavas sexuales por la tropas japonesas durante el periodo colonial de Japón sobre la península de Corea (1910-1945), señalando que ésta tendrá un impacto desfavorable en las relaciones de ambos países.
En 2015, ambas naciones sellaron un acuerdo para resolver el contencioso por las 'mujeres de confort', uno de los asuntos más espinosos en las relaciones bilaterales.
Ahora, Tokio ha criticado la inauguración de la estatua, argumentando que el acuerdo que pretendía poner punto y final a las fricciones en torno a esta cuestión de forma "definitiva e irreversible".
En este contexto, Suga anunció la retirada de su embajador en Corea del Sur y de su cónsul general en Busan, así como la suspensión de las conversaciones bilaterales sobre la reactivación de un acuerdo de intercambio de divisas, la cancelación de conversaciones económicas de alto nivel y de la participación de altos cargos del consulado nipón en actos de la ciudad de Busan.
En respuesta, Seúl respondió lamentando las medidas adoptadas por Japón e instando a continuar avanzando en la relación bilateral.
Así, Seúl subrayó que su intención es "dejar claro una vez más que los dos países deben seguir avanzando en la relación bilateral basada en la confianza independientemente de cualquier desafío que se presente".
Por su parte, el ministro de Exteriores surcoreano, Yun Byung Se, convocó al embajador japonés, Yasumasa Nagamine, para expresarle las preocupaciones del Gobierno sobre esta cuestión.