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Gadafi, de Líder de la Revolución a Dictador en cuatro décadas

Gadafi, en una imagen de archivoEFE

Subió al poder en 1969 y se mantuvo como líder de Libia hasta 2011

Muamar el Gadafi, líder de Libia desde septiembre de 1969, ha muerto en Sirte, la misma ciudad en la que nació el 7 de junio de 1942. Abogado, militar y político, se convirtió en ‘Líder de la Revolución’ y ‘Hermano Líder y Guía de la Revolución’ hasta su muerte el 20 de octubre de 2011 tras ser atacado el convoy en el que huía, lo que le produjo heridas mortales en ambas piernas y la cabeza.
En el momento de subir al poder, con un programa socialista, Gadafi nacionalizó la tierra, la industria petrolera y los bancos, permitiendo sólo los pequeños negocios familiares.
Autor de la llamada ‘tercera teoría universal’ y la la Yamahiriya (República de las masas), plasmada en el Libro Verde, quiso ser el sucesor del líder egipcio Gamal Abdel Nasser, como cabeza visible del panarabismo y del socialismo árabe e intentó en más de una ocasión, sin éxito, unificar a Libia con alguno de estos países árabes: Egipto, Sudán, Siria e Irak, llegando incluso a formar la Federación de Repúblicas Árabes entre 1972 y 1977. Adicionalmente, Gadafi hizo intentos por unificar Libia con Túnez, Argelia, Marruecos y Chad. Asimismo quiso posicionarse como sucesor del entonces presidente yugoslavo Josip Broz Tito y del político indio Sri Pandit Jawaharlal Nehru dentro del Movimiento de Países No Alineados, para convertirse en el líder de esta organización de Estados tercermundistas no alineados ni con el capitalismo estadounidense ni con el socialismo soviético.
En los años 80 EEUU acusa a Libia de estar vinculado con los terroristas que llevaron a cabo los atentados de los aeropuertos de Roma y Viena, donde mueren 19 personas. Un año después, en 1986, se produce un atentado contra una discoteca en Berlín, frecuentada por soldados estadounidenses. Mueren 3 personas y hay 300 h eridos. En represalia, EEUU bombardea Trípoli y Bengasi. Mueren 44 personas, incluida Hana, una hija de Gadafi. En 1988, se produce el atentado contra un avión de la Pan Am que estalla sobre Lockerbie (Escocia). Mueren 270 personas. Dos ciudadanos libios son acusados por la justicia británica. Gadafi se niega a entregarlos hasta 1999.
En 2003, el régimen libio asumió su responsabilidad por el atentado y aceptó indemnizar a las víctimas. Gadafi renuncia al programa de desarrollo de las armas de destrucción masiva. En 2006, se restablecen las relaciones diplomáticas y económicas entre EE UU y Libia, que Washington borra de su lista de Estados terroristas. Esto se vio reforzado en 2008 con la visita a Trípoli de Condoleezza Rice, la primera de un secretario de Estado norteamericano en 55 años a Libia. Los dos países firman un acuerdo para indemnizar a las víctimas de ataques en Libia.
Estas acciones le hicieron conseguir la rehabilitación por parte de las potencias occidentales, que sacaron a su país de la categoría de “Estado paria” a la de miembro pleno de la “comunidad internacional”, tránsito que se saldó con la visita a Trípoli de políticos occidentales de Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Italia y Alemania. Por esa razón Muamar el Gadafi fue calificado tanto de líder hábil, coronel revolucionario, excéntrico e idealista como de dirigente imprevisible, temido y déspota. Asimismo para mejorar la situación económica de Libia, Gadafi permitió durante la década del 2000 el ingreso de petroleras extranjeras.
Sin embargo, la situación creada por las diversas revueltas en los países árabes vecinos en 2011, conocidas como ‘Primavera árabe’, llevó a una revuelta dentro de Libia, apoyada por las potencias internacionales, especialmente EEUU y la Unión Europea. Aunque en un principio los rebeldes libios iniciaron su revuelta sin demasiado éxito, pronto el apoyo internacional llevó a las derrotas de los leales a Gadafi en el Ejército, hasta que, finalmente, el dictador tuvo que huir de Trípoli, acompañado de sus fieles. El ataque a un convoy en el que viajaba le dejó malherido. Las heridas provocaron su muerte.