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Moscú considera que la ampliación de la base de Tartús "fortalecerá la estabilidad en la región"

El acuerdo alcanzado este viernes entre Rusia y Siria para ampliar la base militar de la ciudad costera de Tartús, que las fuerzas rusas usan como plataforma de sus operaciones en Siria, servirá para "fortalecer la estabilidad en todo Oriente Próximo y potencialmente influirá en el diálogo político interno", ha asegurado Sergei Zheleznyak, vicesecretario general del gobernante Rusia Unida.
El mandatario del partido del presidente, Vladimir Putin, ha señalado que esta firma "protegerá al pueblo sirio de la amenaza terrorista" y además "consolidará la estabilidad en la región", ha informado la agencia rusa Itar Tass.
Zheleznyak, diputado en la Duma, ha asegurado que será una prioridad aprobar pronto el acuerdo por el cual Moscú mantendrá presencia naval y aérea los próximos 49 años en la base. "No llevará mucho tiempo aprobar (el documento) ya que hay un acuerdo similar con Siria sobre nuestra base en Hmeymim", ha afirmado.
Según el mandatario ruso, el acuerdo tiene un "significado estratégico" y servirá para potenciar el diálogo interno sirio así como para que "especialistas rusos ayuden en la reconstrucción social y económica de Siria".
ACUERDO DE TARTÚS
"Siria está de acuerdo con Rusia en la extensión del territorio del centro de mantenimiento técnico, así como en el desarrollo y la modernización de su infraestructura", reza el acuerdo, recogido por la agencia de noticias Sputnik.
Las partes han ratificado que las fuerzas sirias se ocuparán de "la defensa externa de las fronteras costeras", mientras que las tropas rusas desplegadas en Tartús "se encargarán de la defensa de las fronteras marítimas y de la defensa aérea".
La base militar mantendrá "inmunidad total" frente a "la legislación civil y administrativa de Siria", de modo que "sus muebles e inmuebles son inmunes a registros, incautaciones y actos ejecutivos", y el personal ruso preservará su "inviolabilidad" y sus "privilegios".
Rusia inició el 30 de septiembre de 2015 su campaña de ataques aéreos sobre los "grupos terroristas" en Siria, a petición del Gobierno de Bashar al Assad. El Kremlin dio por concluida la tarea el pasado marzo y retiró al grueso de sus tropas, pero mantiene un pequeño contingente en Tartús y en la base aérea de Hmeymim.