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Moreno promete "diálogo" tras la división generada con la campaña electoral

El hasta ahora 'número dos' asegura que mantendrá un perfil bajo al estilo europeo
El nuevo presidente de Ecuador, Lenín Moreno, ha prometido "diálogo" para cerrar la brecha abierta durante la campaña electoral entre los simpatizantes del gobernante Alianza PAIS y los partidos opositores, en el discurso que ha pronunciado este miércoles en la Asamblea Nacional tras tomar posesión del cargo.
"Diálogo", ha dicho. "Dialogar no es debatir. Respeto a quienes piensen lo contrario pero debatir es confrontar. El debate solo satisface el ego, pero el diálogo, cómo enriquece, a él tenemos que acercarnos para ceder posiciones", ha explicado desde la sede legislativa.
Moreno ha asegurado que su Gobierno "buscará el diálogo con todos y entre todos, con un espíritu libre, con una mente abierta, sin ideas preconcebidas, dispuestos a ceder y escuchar". Por eso, ha explicado, ha invitado a la ceremonia de investidura a todos los candidatos de las últimas elecciones presidenciales.
El hasta ahora vicepresidente ha abordado otro tema sensible en Ecuador: la libertad de expresión. Organizaciones de defensa de los Derechos Humanos han acusado al mandatario saliente, Rafael Correa, de estrechar el cerco sobre la prensa, algo que éste ha negado, esgrimiendo que solo busca romper el nexo entre los medios y el poder económico.
"No puede haber diálogo sin libertad de expresión, porque ella es el alma del pueblo", ha defendido. Así, ha avanzado que mantendrá "una relación fresca, fluida y dialogante" con los medios de comunicación a los que, sin embargo, ha exigido periodismo de calidad.
PERFIL BAJO
Moreno ha anticipado además que tendrá un perfil bajo porque prefiere el sistema de los países europeos "donde casi nadie sabe quién es el presidente". "Hay líderes que van a la vanguardia y hay otros que preferimos mantenernos en la retaguardia. Este es el tipo de liderazgo que yo prefiero", ha indicado.
En consecuencia, ha anunciado que ya no habrá Enlaces Ciudadanos, utilizados por Correa para informar a los ecuatorianos sobre las acciones de su Gobierno. Su estilo, ha explicado, "no es el adecuado para un enlace semanal, en los que se dieron cita multitudes" durante el mandato anterior.
No obstante, ha garantizado que mantendrá informados a los ecuatorianos sobre la gestión gubernamental a través de otras vías, según recoge la agencia de noticias oficial ANDES.
ADIÓS A CORREA
Moreno ha tomado posesión en una ceremonia solemne que se ha celebrado en la Asamblea Nacional ante las principales personalidades de Ecuador y múltiples mandatarios internacionales, sobre todo regionales. También ha participado la presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor.
El nuevo presidente ha llegado sonriente atravesando la alfombra roja tendida a la entrada del Congreso en la silla de ruedas donde quedó postrado tras un atraco sufrido en Quito en 2008. El presidente del Parlamento, José Serrano, le ha tomado juramento y Correa le ha impuesto la banda presidencial. También ha sido investido el vicepresidente, Jorge Glas.
Correa también ha cumplido con el protocolo y ha entregado el informe de sus diez años de Gobierno a los legisladores ecuatorianos. "Recuperó la soberanía y le dio dignidad a la política", ha dicho Serrano en unas palabras dirigidas al ya ex jefe de Estado.
Moreno, de 63 años, se impuso al candidato conservador, Guillermo Lasso, en la segunda vuelta electoral celebrada el 2 de abril. De esta forma, el gobernante Alianza PAIS garantizó otros cinco años en el poder tras la década de Correa, que ahora pasará un tiempo alejado de la política en Bélgica, el país natal de su mujer.
Siguiendo la tradición política, Moreno ha empleado su primer discurso ante la Asamblea Nacional como presidente para esbozar su plan de Gobierno, que contará con 23 ministros y cinco secretarios principales, muchos de los cuales proceden de la anterior Administración, en la que también participó como vicepresidente.