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Miles de personas se manifiestan en Varsovia contra la controvertida reforma judicial en Polonia

Miles de personas se han manifestado este jueves frente al Palacio Presidencial para protestar contra la aprobación durante la jornada de la controvertida reforma judicial, que la oposición denuncia que minará la independencia judicial y la democracia en el país.
Los manifestantes concentrados frente al edificio han coreado 'Queremos veto' y 'Tribunales libres', asegurando que permanecerán frente al Palacio Presidencial hasta que se respondan sus demandas. Otras ciudades del país han registrado protestas similares.
La Alcaldía ha cifrado en alrededor de 50.000 el número de participantes, si bien la Policía ha rebajado la cifra hasta los 14.000, según ha informado la agencia estatal polaca de noticias, PAP.
La Cámara Baja del Parlamento polaco ha aprobado la reforma judicial, presentada por el gobernante Partido Ley y Justicia (PiS). Ahora debe ser aprobada ahora por la Cámara Alta, donde la formación también cuenta con mayoría.
La aprobación se produce pese a las advertencias de Bruselas. Este miércoles, el vicepresidente primero de la Comisión Europea, Frans Timmermans, avisó al país de que estaba "muy cerca" de iniciar el proceso para activar el artículo 7 del Tratado de la UE, lo que en la práctica podría llevar a suspender el derecho a voto de Varsovia en las decisiones a 28.
"Las medidas recientes amplifican la amenaza al Estado de derecho", dijo Timmermans tras una reunión del Ejecutivo comunitario, adelantando que el asunto volverá a verse la próxima semana.
La reforma que propone el Gobierno polaco destituirá a los actuales miembros del Consejo Nacional del Poder Judicial (KRS), uno de los principales órganos judiciales de Polonia, cuyos miembros son nombrados por el presidente del mismo, y facultará al Parlamento para elegir 15 de sus 25 miembros.
El PiS no ha ofrecido concesiones, afirmando que las críticas son una injerencia extranjera inaceptable en las políticas internas del país.
"No nos rendiremos ante la presión", ha dicho este mismo jueves la primera ministra, Beata Szydlo, en un mensaje televisado defendiendo el proyecto. "No seremos intimidados por defensores polacos y extranjeros de los intereses de las élites", ha subrayado.
Los críticos han señalado que la legislación es parte de un giro hacia el autoritarismo por parte del Gobierno.
"No permitiremos (...) que pisoteen los valores europeos", ha manifestado Wladyslaw Kosiniak-Kamysz, líder del opositor Partido Popular Polaco (PSL). "No permitiremos que nos empujen fuera de la UE", ha recalcado.
TUSK ADVIERTE DEL RIESGO DE "MARGINACIÓN"
Por su parte, el presidente del Consejo Europeo, el exprimer ministro polaco Donald Tusk, ha avisado este mismo jueves del riesgo de "marginación" en Europa que corre Polonia por las reformas, que en Bruselas son vistas con recelo por atentar contra la independencia de los jueces y poner en riesgo el Estado de derecho.
A través de un comunicado difundido en polaco después de que la cámara baja del Parlamento adoptara la reforma, ha revelado que la víspera habló con el presidente de Polonia, Andrzej Duda, y le invitó a reunirse con carácter "urgente" para abordar la "crisis política" de su país.
"Nuestra tarea común debe ser evitar el peor escenario que podría suponer la marginalización de Polonia en Europa", ha dicho Tusk, para quien las reformas en marcha son una "negación de los valores y estándares" de la UE y pone en riesgo la reputación de su país natal.
El presidente del Consejo ha lamentado que las leyes impulsadas por el Gobierno de Szydlo "transportan en el tiempo y el espacio" a su país, "hacia el pasado y hacia el Este", asegurando que las consecuencias serán graves también en el plano internacional.
Consciente de que Duda y él no comparten la visión sobre la situación, Tusk se ha dirigido a él pidiéndole "cooperación por el bien y seguridad" del país de ambos y le ha avisado de que si las reformas salen adelante se dañará seriamente la opinión exterior sobre la democracia en Polonia.
Por ello ha abogado por buscar soluciones que aceptables para todas las partes, incluidos el Parlamento polaco, la oposición, el propio Duda y la UE; al tiempo que recalca que queda mucho por hacer y el tiempo se agota.