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Merkel quiere endurecer los castigos a los criminales extranjeros

Hordas de jóvenes borrachos acosan, roban y agreden sexualmente a toda mujer que se cruza en su camino. Sucedió en Nochevieja en Colonia, Alemania, pero tardó en salir a la luz. No transcendió hasta el lunes: 3 días después. Aunque, una vez se supo, la información corrió como la pólvora. De las 170 denuncias presentadas, 120 son de  carácter sexual. Poco a poco, las víctimas fueron denunciando y estas denuncias han destapado otros casos similares de agresiones sexuales en grupo, en Colonia y otras ciudades alemanas como Hamburgo, Fránfort, Berlín, Sttutgart, Dusseldorf, Friburgo o Bielefeld e incluso en otros países como Suiza, Finlandia, o en Austria, donde se ha informado de un nivel inusual de agresiones sexuales durante las celebraciones de Nochevieja. Ahora crecen las muestras de rechazo a lo ocurrido. Muestras de todo tipo, también al desnudo. Y surgen iniciativas como la de Düsseldorf, donde se han organizado patrullas civiles de "Caballeros" para evitar que se repitan los ataques. Lo ocurrido se ha cobrado su primera víctima política: el jefe de la policía de Colonia fue destituido ayer. Y amenaza la política de acogida de refugiados de Angela Merkel, porque entre los asaltantes, según los investigadores, hay también demandantes de asilo: refugiados iraquíes y sirios. De los 31 sospechosos identificados, hay nueve argelinos, ocho marroquíes, cuatro sirios, cinco iraníes, un iraquí, un serbio y un estadounidense; también, dos alemanes. La canciller, por ahora, ya ha dicho que no va a cerrar fronteras pero que  sí va a  endurecer las leyes para expulsar a los migrantes que comentan delitos, con deportaciones aceleradas.