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Margaret Thatcher, líder con mano de hierro

La llegada de Margaret Thatcher al poder en 1979 supuso un cambio radical para el Reino Unido. El país venía de un largo periodo de huelga y caos social bajo el gobierno de los laboristas.  La ‘Dama de Hierro’ ganó las elecciones y las cosas ya nunca volverían a ser igual.Donde hay discordia pondremos armonía, dijo al llegar al poder. Nada más lejos de la realidad. Se enfrentó a los sindicatos a la comunidad europea, a la junta militar argentina e incluso a los que en su partido le pedían un giro político porque temían una catástrofe electoral. De aquella época es su famosa frase: “¿Un giro? Que giren ellos si quieren, la señora no va a girar”. Thatcher acabó con la política de consenso de la posguerra. Antisocialista visceral, aliada al presidente Ronald Reagan impulsó la revolución conservadora que reivindicaba el liberalismo económico y la reducción drástica del estado. Su oleada de privatizaciones fue seguida después por otros muchos países europeos. Ganó el pulso a los mineros, sobrevivió al brutal atentado del IRA contra el gran hotel de Brighton y, aún en contra de sus asesores, despachó la flota para recuperar las Malvinas. Pero si la audacia le salvo de quedar como una nota a pie de página en la historia, su firmeza también fue su perdición. Sus tres sonoros "noes" a la integración europea desencadenaron la revuelta de su grupo parlamentario que acabó con su exitosa carrera política. Tres victorias electorales y11 años en el cargo. Más que ningún primer ministro del siglo XX. El día de su última salida de Downing Street, no pudo evitar las lágrimas. Dejaba un Reino Unido más orgulloso y también más desigual. Trece años después, los británicos aún viven bajo la sombra de Margaret Thatcher.