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Margaret Thatcher, amor y odio en su vida y en su muerte

Margaret Thatcher fue una mujer fuerte, dura y decidida que consiguió dividir al mundo entre los que estaban a favor y en contra suya tanto en su vida como en su muerte. Unos consideran sus políticas económicas como las bases del Reino Unido moderno, otros como los cimientos de la crisis financiera actual. No todos lloran la muerte de la Dama de Hierro.

Los once años de Margaret Thatcher como primera ministra conservadora la convirtieron en una política admirada y odiada a partes iguales. Por eso, su muerte ha suscitado todo tipo de reacciones, tanto dentro como fuera de su país.
Thatcher fue inspiración, ejemplo y figura fundamental del siglo XX. Sus políticas revolucionaron el capitalismo, redujo los impuestos y el gasto social, cedió todo el poder al mercado e impuso constantes restricciones a lo público. Para algunos estas medidas son la base del Reino Unido moderno, para otros los cimientos de la crisis financiera que ahora sacude al mundo.
A los mensajes de pésame se unen los de alegría. En el barrio londinense de Brixton varios británicos se han concentrado para celebrar la muerte de la Dama de Hierro, “esta mujer arruinó mi juventud”, afirma una de las asistentes.
En las comarcas mineras de gales tampoco han sentido su fallecimiento, “no me gusta lo que hizo por nuestro país”, se queja uno ciudadano que también critica la actuación de Thatcher en las Malvinas.
Allí, en cambio, las banderas ondean a media asta, “nunca olvidaremos lo que hizo por nosotros, si no fuese por ella no estaríamos aquí”.
La guerra, además, le ayudo a relanzar su carrera política en un momento en el que había perdido unas elecciones parciales y sonaban vientos de cambio en el partido conservador.