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Un pederasta belga escribe una controvertida carta al padre de una de sus víctimas

Marc Dutroux cumple cadena perpetua por secuestrar y violar a seis niñas y asesinar a cuatro de ellasEFE

El pederasta y asesino belga Marc Dutroux, condenado a cadena perpetua en 2004 por el secuestro y violación de seis niñas y el asesinato de cuatro de ellas en la década de los noventa, ha enviado una polémica carta al padre de una de las víctimas. En la misiva, de 44 páginas, asegura que es inocente.

Fue el 27 de agosto de 2012 cuando Jean-Denis Lejeune escribió una carta a Michelle Martin, exmujer y cómplice de Marc Dutroux, el hombre que entre 1995 y 1996 secuestró y violó a seis niñas, de las que mató a cuatro, una de ellas su pequeña. Con la misiva Lejeune buscaba algo imposible: Obtener toda la verdad del drama de su vida.
"Tú ahora estás libre y yo sigo prisionero de mi dolor" decían las palabras del padre. "Tengo ganas de gritar" continuaba para finalmente instarla a respuestas, ya que muchas preguntas sin respuesta habían convertido "su vida en un infierno".
La puesta en libertad de Martin, que llevaba en la cárcel 16 de los 30 años a los que fue condenada no sólo revolucionó por aquel entonces a las familias de las víctimas. Bélgica se enfrentaba a sus demonios, a la opinión pública ya que el caso de pederastia sacudió al país en la segunda mitad de los años noventa.
Un año después de conseguir la libertad condicional y que ingresara en un convento de monjas Clarisas en la pequeña localidad de Malonne, al sur de Bélgica el periódico Dernière Heure ha sacado a la luz una carta de 44 páginas que Dutroux, quien fue condenado en 2004, dirigía a Jean-Denis Lejeune.
La carta de un pederasta belga al padre de una de sus víctimas
Con sus palabras se ve en la obligación "de responder por la madre de sus hijos" y asegura ser inocente. Para nada trata de aliviar el dolor de las familias de las víctimas y achaca los crímenes a su cómplice, Bernard Weinstein, fallecido en 1995. Es más, va más allá y compara el sufrimiento con el del aborto que tuvo su ex esposa.
"Empieza el interrogatorio preguntando a la madre de mis hijos si ella sabe qué es sufrir la pérdida de un hijo . Lamentablemente sí , como yo, ella lo sabe. La única diferencia entre nosotros es que este niño aún vivía en su cuerpo y la violencia que sufrió el 3 de febrero de 1986 en el inframundo judicial mató al nuestro por estrés. Es más, casi muere ella también después de permanecer sin atención durante un mes y medio y con nuestro niño en el vientre".