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MSF pide a Al Assad y sus aliados el cese de los bombardeos "indiscriminados" en Alepo

Médicos Sin Fronteras (MSF) ha reclamado al Gobierno sirio y a sus aliados que detengan los bombardeos "indiscriminados" sobre la zona este de Alepo, transformada en una "trampa mortal" para decenas de miles de civiles atrapados en el fuego cruzado.
El director de operaciones de MSF, Xisco Villalonga, ha advertido de que, desde que la semana pasada el régimen de Bashar al Assad anunció una macro ofensiva sobre Alepo, "están lloviendo bombas". "El Gobierno sirio debe detener los bombardeos indiscriminados y Rusia, como su aliado político y militar indispensable, tiene la responsabilidad de ejercer presión para pararlos", ha subrayado.
"Todo el este de Alepo se ha convertido en una enorme trampa mortal", como lo demuestra el hecho de que ni siquiera las instalaciones médicas cuentan con un mínimo de protección. El miércoles, dos hospitales apoyados por MSF sufrieron graves daños y quedaron inoperativos.
Villalonga ha instado tanto a Rusia como al resto de países miembro del Consejo de Seguridad de la ONU a respetar y hacer cumplir la resolución sobre protección de instalaciones médicas para poner fin al "total desprecio por los principios de humanidad que está sufriendo Alepo a día de hoy".
Además, ha añadido, "es necesario poner en marcha medidas urgentes para permitir la evacuación de las personas gravemente enfermas y heridas hacia zonas donde puedan acceder a la atención médica adecuada". "Cualquier planteamiento que suponga menos de esto es la confirmación de lo que muchos temen, que el mundo ha abandonado al pueblo de Alepo, haciéndole sufrir una muerte violenta y agónica", ha sentenciado.
SIN CAPACIDAD
El personal local calcula que sólo entre el 21 y el 26 de septiembre los hospitales que siguen operativos recibieron 278 fallecidos --96 de ellos niños-- y más de 800 heridos --al menos 221 de ellos menores de edad--, según un comunicado de la ONG.
El doctor Abu Waseem, responsable de un centro de traumatología, ha asegurado que "todas las unidades de cuidados intensivos están llenas" y los pacientes "tienen que esperar a que otros mueran para que quede una campa disponible. "Únicamente tenemos tres quirófanos y, solamente ayer, tuvimos que realizar más de una veintena de cirugías abdominales graves", ha relatado.
"Los trabajadores del hospital están trabajando hasta 20 horas diarias. No pueden irse a casa y dejar que la gente muera", ha afirmado Waseem. Los centros, además, se están quedando sin material al mismo ritmo al que Al Assad y las fuerzas aliadas intensifican su ofensiva militar.
Villalonga ha lamentado que, desde el bombardeo del hospital de Al Quds en abril, se han superado "límites inimaginables" y las organizaciones ya temen que "en pocos días puede que no quede ni un solo hospital en pie". MSF proporciona actualmente apoyo a ocho hospitales de la ciudad de Alepo.