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Ocho países de Latinoamérica condenan el "recrudecimiento de la violencia" en Venezuela

(( Esta noticia sustituye a la anterior sobre el mismo tema por un error en las cifras en el último párrafo ))
Los Gobiernos de Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México y Paraguay han emitido un comunicado este jueves por la noche para "deplorar" el "deterioro" de la situación en Venezuela, donde desde hace más de un mes se suceden numerosas manifestaciones contra el Ejecutivo de Nicolás Maduro y que han dejado "un crecimiento número de muertos y cientos de heridos".
"Condenamos el uso excesivo de la fuerza por parte de las autoridades venezolanas contra la población civil que marcha para protestar contra las medidas del Gobierno que afectan la estabilidad democrática, polarizan aún más a la sociedad venezolana y ocasionan la pérdida de vidas humanas, en su mayoría de personas jóvenes", han señalado en el texto.
Asimismo, han hecho un llamamiento al Gobierno de Venezuela para que "respete los Derechos Humanos de sus ciudadanos, como lo contempla su Constitución".
En el texto, los ocho países han recordado que como miembro del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, Venezuela "tiene la obligación de aplicar las normas más estrictas sobre la promoción y protección de los Derechos Humanos en cumplimiento de los compromisos y obligaciones derivados de los tratados internacionales que sobre el tema ha suscrito y ratificado".
En este contexto, han reiterado sus exigencias --que coinciden con las de la oposición-- de cumplir con el calendario electoral, liberar a los considerados presos políticos, restituir las funciones de la Asamblea Nacional, controlada por la oposición desde diciembre de 2015, y garantizar la separación de poderes.
Por último, han solicitado a "todos los sectores" a no respaldar "acciones que generen más violencia" y han insistido en que la única "solución duradera a la crítica situación que se vive en Venezuela" es la de "concretar un acuerdo nacional".
La tensión política en Venezuela alcanzó un nuevo pico el pasado marzo, cuando el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) despojó temporalmente de sus poderes a la Asamblea Nacional --controlada por la oposición desde diciembre de 2015-- y dejó sin inmunidad parlamentaria a los diputados.
Desde entonces, se han llevado a cabo numerosas protestas, tanto convocadas por la oposición como por el 'chavismo', algunas de las cuales han derivado en actos de violencia.
Hasta el momento, se han registrado un total de 35 muertes desde que éstas arrancaron, según el último balance ofrecido por la Fiscalía, aunque entre estas cifras se encuentran 17 personas que, si bien fallecieron en el período de las protestas, no murieron durante las mismas, sino en diferentes incidentes --saqueos o accidentes de tráfico--, lo que deja en 18 el total de víctimas en las manifestaciones.