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Kerry dice que "no hay duda" de que el acuerdo nuclear con Irán "está funcionando"

El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, ha descrito este lunes como "histórico" el acuerdo nuclear con Irán, que este lunes ha cumplido un año desde su aplicación, recalcando que "no hay duda de que está funcionando".
"En el aniversario del día de la aplicación, bajo el Plan de Acción Completo Conjunto (JCPOA), celebramos un entendimiento histórico que evita que Irán se haga con armas nucleares y que demuestra el poder de una diplomacia multilateral, sostenida y de principios", ha dicho en su comunicado.
Así, ha destacado que "aplicar este acuerdo altamente técnico ha requerido esfuerzos diligentes de todos los participantes", recalcando que "la Agencia Internacional para la Energía Atómica (AIEA), continúa verificando el acuerdo".
"No hay duda de que el acuerdo está funcionando y de que todos los participantes están cumpliendo con sus compromisos", ha manifestado Kerry.
En este sentido, ha indicado que "Irán ha sacado del país el 98 por ciento de su uranio enriquecido, ha desmantelado dos tercios de sus centrifugadoras, ha rellenado con cemento su reactor de petróleo y ha satisfecho el régimen de inspecciones más riguroso negociado hasta la fecha".
"Estados Unidos y nuestros socios hemos cumplido también nuestros compromisos de retirar las sanciones relacionadas con el programa nuclear, y seguiremos satisfaciéndolos siempre y cuando Irán se ciña al acuerdo", ha recalcado.
Por ello, Kerry ha valorado que el acuerdo "resolvió una gran amenaza nuclear sin pegar un sólo tiro o enviar a un sólo soldado para misión de combate".
"Fue respaldado de forma unánime por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y logró el apoyo de más de cien países de todo el mundo", ha recordado.
"Aún tenemos grandes diferencias con el Gobierno de Irán, y seguiremos presionando sobre su apoyo al terrorismo, desprecio por los Derechos Humanos, y actividades desestabilizadoras en la región", ha dicho.
Sin embargo, ha insistido en que "Estados Unidos, sus socios y aliados en Oriente Próximo, y la totalidad de la comunidad internacional están más seguros a día de hoy por el acuerdo".
EL ACUERDO
El acuerdo nuclear firmado por el Gobierno de Irán con el Grupo 5+1 --Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Rusia, China y Alemania-- establece una serie de restricciones al programa nuclear iraní a cambio del levantamiento de las sanciones internacionales impuestas a Teherán.
El pacto establece que Irán podrá seguir realizando enriquecimiento de uranio con fines de investigación y desarrollo durante los primeros diez años del acuerdo pero sólo con las centrifugadoras IR-4, IR-5, IR-6 y IR-8.
También determina que el Gobierno iraní solo podrá enriquecer uranio al 3,67 por ciento durante 15 años y sólo en la instalación nuclear de Natanz y que reducirá el número de centrifugadoras, que pasarán de 19.000 a 5.060 y sólo se mantendrán los modelos más antiguos (IR-1).
Además de imponer que todo el uranio enriquecido por encima del 3,67 por ciento sea enviado fuera de Irán o diluido, el pacto nuclear señala que la instalación subterránea de Fordow pasará a convertirse en un centro de física y tecnología nuclear, donde se podrán realizar tareas de enriquecimiento y en el que se podrán mantener 1.044 centrifugadoras IR-1.
El acuerdo determina que, durante los próximos quince años, Irán no podrá conservar en su territorio más de 300 kilos de uranio enriquecido a menos del 3,67 por ciento y que la central de agua pesada de Arak será modificada para que no pueda producir plutonio con fines militares y la conversión de su reactor se llevará a cabo bajo la supervisión del Grupo 5+1 y la AIEA.
Además de enviar fuera del país el combustible empleado, Teherán se compromete a no desarrollar otras centrales de este tipo. El pacto establece, además, que la AIEA podrá llevar a cabo inspecciones de instalaciones sospechosas en el plazo de 24 días y podrá verificar, durante los próximos 20 años, las centrifugadoras de Irán y, durante 25 años, la producción de concentrado de uranio.
A cambio de las restricciones y modificaciones de su programa atómico, el pacto contempla que las sanciones de la UE y Estados Unidos contra el sistema financiero, energético y del transporte iraní serán levantadas a medida que Irán vaya cumpliendo sus compromisos y que la AIEA lo verifique, como ha venido sucediendo hasta ahora.
En caso de que Irán no cumpla con lo pactado, podrán volver a introducirse las sanciones en un plazo de 65 días, una posibilidad se mantendrá durante un plazo de diez años.