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La Justicia israelí anuncia hoy su veredicto por la muerte de un palestino reducido a manos de un soldado

El tribunal militar israelí que investiga el caso del soldado Elor Azaria, imputado por homicidio tras ejecutar de un disparo en la cabeza a un atacante palestino cuando se encontraba ya herido y reducido, anunciará hoy su veredicto.
Tal y como ha informado la prensa israelí, Azaria será hoy declarado culpable o no culpable por los cargos de homicidio por el incidente que tuvo lugar el pasado mes de mayo, si bien de ser declarado culpable no se conocerá la sentencia hasta dentro de unas semanas.
La defensa del soldado envió ya en mayo su súplica ante el tribunal militar de la localidad de Jaffa, en la que rebate los cargos contra él.
"El acusado actuó en una fracción de segundo para neutralizar al terrorista y evitar un ataque contra él o sus amigos, que estaban cerca del terrorista. No vio otra forma de salvar sus vidas o la suya propia. El acusado admite que el disparo pudo matar al terrorista, pero que definitivamente lo neutralizó", sostiene el equipo legal del mismo.
"El acusado contempló una situación en la que, dadas las circunstancias, el terrorista llevaba un chaleco explosivo y un cuchillo como parte de un ataque combinado, y sus movimientos indicaban que intentaba activar el chaleco, lo que habría tenido graves consecuencias", agrega.
El suceso tuvo lugar después de que dos palestinos atacaran e hirieran a un soldado israelí en la ciudad cisjordana de Hebrón, incidente que se saldó con la muerte de uno de ellos y un segundo herido, quien fue ejecutado de un disparo en la cabeza minutos después cuando estaba tirado en el suelo y desarmado.
La autopsia realizada posteriormente determinó que fue el disparo en la cabeza el que acabó con la vida del palestino.
El incidente fue grabado por una cámara, y la publicación del vídeo desencadenó una oleada de críticas a la actuación del soldado, así como divisiones en el interior del Gobierno que encabeza Benjamin Netanyahu.
La nitidez del suceso provocó que el primer ministro condenara las acciones del militar, en una inusitada crítica a su propio Ejército, al que ha calificado en innumerables ocasiones como "el más moral del mundo".
Sin embargo, y conforme pasaron los días, Netanyahu suavizó sus declaraciones y llegó a llamar al padre de Azaria para hablar con él, pese a que el entonces ministro de Defensa, Moshe Yaalon, pusiera en duda la actuación del sargento.